En otro contexto global, a los accionistas del FMI les hubiera costado mostrarse comprensivos (una vez más) con la Argentina. Al staff del organismo en general le resulta incómodo encontrar los justificativos adecuados para los incumplimientos domésticos. Pero en este caso el conflicto en Medio Oriente y la mala perfomance económica que padecerá el mundo vino como anillo al dedo. Luis Caputo declaró que la relación con el FMI es “soñada”, y los resultados obtenidos en el marco de la revisión aprobada lo dejan en claro.

El BCRA tendrá que sumar u$s 8000 millones a fin de año, con un parcial de u$s 3500 millones para julio.
El BCRA tendrá que sumar u$s 8000 millones a fin de año, con un parcial de u$s 3500 millones para julio.

Por empezar, en los anuncios de ayer se eludió hablar de un waiver o dispensa por las metas no alcanzadas de acumulación de reservas. Es posible que algo aparezca en la letra chica del Staff Report o en la votación del directorio (que todavía no ocurrió). Solo quedó claro que la Argentina tiene ahora un objetivo más alcanzable: el BCRA tendrá que sumar u$s 8000 millones a fin de año, con un parcial de u$s 3500 millones para julio.

El Gobierno deberá comprar algo más para que el Tesoro no se lleve todos los dólares, pero eso no parece problemático. Tampoco se hizo hincapié en la salida al mercado de deuda, una opción que el Fondo siempre alentaba pero ahora acepta que sea utilizada más adelante (Caputo dijo que tiene opciones de financiamiento más baratas para todo el año).

El superávit fiscal es uno de los puntos en donde hubo mayor contemplación: del 2,2% al que aspiraba el año pasado el Fondo, quedó en 1,4% (inferior incluso al 1,5% del Presupuesto 2026). Los analistas se preguntan si es bueno que en los momentos en los que el programa debe ganar solvencia intertemporal, Washington se vuelva permisivo. Hay un poco y un poco. Al parecer el Fondo recogió un planteo de varios analistas, ya que el Central deberá publicar un informe trimestral que refleje el cumplimiento de los objetivos monetarios.

El acuerdo por sí mismo no promete inyectar más confianza (ayer subió el riesgo país). El Fondo lo sabe y elogia el camino, pero también espera resultados.