El riesgo país ayer se acercó a los 500 puntos, y seguramente si cede la tensión en Medio Oriente, volverá a perforar ese nivel. Debería acercarse a los 400 puntos en la medida en que se vaya reduciendo el temor a un retorno del populismo a la Argentina en las elecciones de octubre del 2027.
Esa reduccíón puede suceder por dos vías: 1) que crezcan las chances de que Javier Milei sea reelecto o, 2) que el candidato opositor con chances de ganarle a LLA prometa, y sea creíble en ello, mantener las reformas ya introducidas por la actual gestión.

Pero los cisnes negros aparecen siempre. Y por ello la necesidad de tener cubierto el programa financiero 2026 y 2027. Para calmar mercados, y por ende que baje el riesgo país, es clave no sólo tener ese programa sino tambíén hacerlo público. En ello anda el equipo económico. Pero no todo son dólares: el desafío para Federico Furiase, el secretario de Finanzas, es ir estirando los vencimientos de la deuda en pesos, pasando la muralla de octubre del 2027. Los bonos duales parecen ser una herramienta adecuada y que funcionaron en las últimas licitaciones. Ofrecen dos mecanismos de ajuste, inflación y tasa mayorista, gatillar los pagos.
Hay que tratar de que la historia no se repita y menos como farsa. Mauricio Macri tras las PASO de agosto del 2019, incumplió el pago de la deuda en pesos y “reperfiló” vencimientos. Una mancha más para el país. Martín Guzmán huyó del Ministerio de Economía en el 2022 tras haber lanzado un festival de papeles en pesos y cuyos vencimientos ya no podía renovar. El BCRA emitió para pagar y se obligó a bancos a renovarlos.
Limpiar vencimientos 2027, es el “quid”.





