

Sentirse agotado sin razón aparente, con desánimo constante o dificultades para dormir lleva a muchas personas a buscar alternativas fuera de la medicina tradicional. En distintas corrientes espirituales circula una práctica sencilla que ha ganado popularidad: colocar un vaso con agua y huevo bajo la cama antes de acostarse.
La creencia sostiene que este método permite identificar y absorber lo que se consideran energías negativas que afectan el bienestar. Quienes lo practican aseguran que actúa durante la noche, sin necesidad de realizar ningún otro paso mientras la persona duerme.
Aunque no cuenta con respaldo científico, el ritual sigue vigente dentro del saber popular. Se lo asocia con la limpieza del llamado campo energético, una noción extendida en tradiciones espirituales que vinculan el equilibrio emocional con el entorno.
Para qué sirve el ritual del huevo en agua
Según estas creencias, el procedimiento tendría varios propósitos. Se utiliza para detectar posibles cargas vinculadas a la envidia, tensiones emocionales o agotamiento acumulado. También se lo relaciona con la posibilidad de mejorar la calidad del descanso y aliviar sensaciones persistentes de pesadez.

Dentro de esta práctica, el huevo es visto como un “imán energético”, capaz de atraer aquello que perturba, mientras que el agua permitiría visualizar el resultado al día siguiente.
El proceso es simple:
- Se llena un vaso transparente con agua
- Se añade un huevo crudo sin mezclar
- Se coloca bajo la cama, preferiblemente a la altura de la cabeza, durante toda la noche.
Cómo interpretar el resultado al día siguiente
Al amanecer, la persona debe observar con atención el estado del contenido antes de desecharlo y limpiar el recipiente.
- Si el agua permanece clara y la yema intacta, se interpreta como ausencia de cargas importantes.
- Si aparecen hilos o formas que se elevan desde la yema, se asocia con estrés o cansancio acumulado.
- La presencia de burbujas alrededor de la yema se vincula con tensiones emocionales.
- Si el agua luce turbia, con manchas o desprende mal olor, se considera señal de una carga energética intensa.
Tras la observación, quienes siguen esta tradición recomiendan eliminar el contenido por el inodoro y lavar el vaso antes de volver a usarlo.





