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La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) confirmó un ajuste en el calendario tributario de 2026 que modifica varios vencimientos previstos para abril, lo que obligará a empresas y contribuyentes a revisar sus fechas de cumplimiento.

La medida fue informada tras la declaratoria del 17 de abril como día no hábil para efectos administrativos.

El cambio implica que todas las obligaciones tributarias nacionales cuyo vencimiento coincidía con esa fecha serán trasladadas al siguiente día hábil, generando además un corrimiento en el resto del cronograma del mes.

Por qué se modificó el calendario tributario

Según informó Valora Analitik, la decisión responde a la designación del tercer viernes de abril como "Día Cívico de la Paz con la Naturaleza“, establecido por el Decreto 500 de 2024.

El cambio obliga a revisar nuevamente el calendario fiscal de abril para evitar errores o sanciones. (Foto: archivo)
El cambio obliga a revisar nuevamente el calendario fiscal de abril para evitar errores o sanciones. (Foto: archivo)

Al tratarse de una jornada no hábil para entidades del orden nacional, los plazos que coinciden con esa fecha deben trasladarse automáticamente al siguiente día laboral, que en este caso será el lunes 20 de abril.

Además, debido a que los plazos tributarios se calculan en días hábiles, este ajuste no solo afecta un vencimiento puntual, sino que también desplaza el resto de fechas programadas para ese mes.

Qué obligaciones tributarias se ven afectadas

Entre las principales obligaciones impactadas por esta modificación se encuentran aquellas que tradicionalmente vencen en abril. Por ejemplo, se ajustan los plazos para la declaración y pago de la segunda cuota del impuesto sobre la renta de grandes contribuyentes correspondiente al año gravable 2025.

También se ven alcanzadas la declaración mensual de retención en la fuente, la declaración anual de Presencia Económica Significativa (PES) y el Régimen Simple de Tributación (RST).

En todos los casos, si el vencimiento coincidía con el 17 de abril, se traslada al 20 de abril, y las fechas posteriores se corren en consecuencia.

El cambio obliga a revisar nuevamente el calendario fiscal de abril para evitar errores o sanciones. (Foto: archivo)
El cambio obliga a revisar nuevamente el calendario fiscal de abril para evitar errores o sanciones. (Foto: archivo)

Qué implica este cambio para empresas y contribuyentes

El ajuste tiene un impacto directo en la planificación tributaria, ya que obliga a reorganizar cronogramas internos y prever nuevos plazos de pago y presentación.

Para contadores y áreas financieras, esto implica revisar con detalle las fechas actualizadas y evitar incumplimientos derivados de este corrimiento.

Además, la DIAN recordó que este tipo de modificaciones responden a la normativa vigente sobre días hábiles, por lo que pueden repetirse en situaciones similares en el futuro.