

La economía de Colombia registró un crecimiento de 2,2% del PIB durante el primer trimestre de 2026, una cifra que generó preocupación entre inversionistas y autoridades económicas debido a que estuvo por debajo de las previsiones planteadas para el inicio del año. El dato fue presentado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) el viernes 15 de mayo.
Mientras el Gobierno nacional esperaba una expansión cercana al 2,6%, diferentes analistas del mercado calculaban un comportamiento alrededor de 2,5%. Sin embargo, los resultados oficiales mostraron una desaceleración frente al desempeño observado en 2025, cuando la economía había crecido 2,7% en el mismo periodo y cerró el año con una variación de 2,5%.
El gasto público sostuvo el crecimiento económico
El informe del Dane mostró que buena parte del avance de la actividad productiva estuvo impulsado por sectores relacionados con la administración pública, defensa, educación y salud. Estas actividades crecieron 5,7% y aportaron cerca de 0,9 puntos porcentuales al resultado total del Producto Interno Bruto.

El comercio, los servicios de alojamiento, los restaurantes, el transporte y el almacenamiento también ayudaron a mantener el crecimiento económico. Estos sectores registraron una expansión de 2,9%, mientras que las industrias manufactureras alcanzaron el mismo porcentaje de avance.
Según el reporte oficial, el consumo de los hogares y el gasto estatal se consolidaron como los principales motores de la economía durante los primeros meses del año.
El agro y la construcción frenaron la recuperación
Pese al comportamiento positivo de algunos sectores, varias actividades económicas mostraron retrocesos importantes. La construcción cayó 5,4%, mientras que el sector agropecuario retrocedió 1,4%. A esto se sumó una disminución en la explotación de minas y canteras, que también presentó resultados negativos.
Uno de los datos que más inquietud generó fue el desplome en la producción de café. El Dane reportó que el cultivo cafetero tuvo una caída de 30,5% durante el trimestre, alcanzando apenas 2,5 millones de sacos producidos, el nivel más bajo desde 2013.
La Federación Nacional de Cafeteros atribuyó este descenso a las consecuencias climáticas derivadas de las fuertes lluvias registradas en 2025. Aunque el Gobierno mantiene el gasto público como herramienta para sostener la actividad económica, el deterioro de sectores exportadores sigue representando un desafío para la recuperación total del país.



