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El desempleo en Colombia se ubicó en 10,9% en enero de 2026, una reducción frente al 11,6 % registrado en el mismo mes del año anterior, según el Dane. Sin embargo, detrás de la caída anual aparecen señales que reflejan el impacto del incremento del salario mínimo del 23 %.

El informe oficial indica que la disminución de la tasa estuvo impulsada por tres factores: el crecimiento del trabajo por cuenta propia, la salida de personas de la fuerza laboral y la expansión del empleo en la Administración Pública, Defensa, Educación y Salud, sectores que aportaron 172.000 puestos adicionales frente a un año atrás.

Sectores con pérdida de empleo y avance de la informalidad

En contraste con la mejora anual, varios sectores intensivos en mano de obra redujeron su planta. Comercio y reparación de vehículos perdió 149.000 puestos; alojamiento y servicios de comida, 109.000; y actividades inmobiliarias, 39.000. Estas caídas coincidieron con el primer mes de vigencia del aumento salarial.

A la par del desempleo, preocupa la informalidad (Fuente: archivo).
A la par del desempleo, preocupa la informalidad (Fuente: archivo).

El analista Andrés Langebaek advirtió a El Tiempo que “las cifras del mercado laboral de enero son un buen preámbulo de lo que se viene en esta materia en los próximos meses”, al señalar que, en términos desestacionalizados, la ocupación cayó en 121.000 personas frente a diciembre. Además, el 60% de los nuevos empleos corresponde a trabajadores por cuenta propia, un segmento asociado a mayor informalidad y menores ingresos.

Qué anticipan los expertos y el Banco de la República

Desde el área económica de Itaú estiman que el fuerte ajuste del salario mínimo podría llevar la tasa promedio de desempleo a 10,2% este año. En las cifras ajustadas por estacionalidad, entre diciembre y enero los ocupados disminuyeron en 54.000, los desocupados aumentaron en 50.000 y 117.000 personas salieron de la fuerza laboral, lo que elevó la tasa mensual a 8,5%.

Jackeline Piraján, economista jefe de DAVIBank, afirmó que “estos tres sectores compensan las caídas de otros segmentos”, en referencia al empleo público, pero alertó sobre el retroceso en servicios. A su vez, BBVA Research señaló que “el empleo no asalariado (2,2 por ciento) creció más que el asalariado (0,6 por ciento)”, mientras que Bruce Mac Master, presidente de la Andi, cuestionó que “no es claro cómo en los resultados de enero se reduce en un punto porcentual la informalidad” cuando el trabajo por cuenta propia lidera la generación de puestos.