

El dinero en efectivo continúa siendo el medio de pago preferido en Colombia, pese al crecimiento de las plataformas digitales. Así lo evidenció una encuesta del Banco de la República, que muestra que la mayoría de ciudadanos sigue recurriendo a los billetes para pagar bienes y servicios, incluso en un contexto marcado por transferencias electrónicas y billeteras virtuales.
De acuerdo con el estudio del Emisor, el 79% de los pagos se realizan en efectivo, frente a un uso menor de transferencias y tarjetas débito. El resultado confirma que, aunque aplicaciones bancarias y sistemas digitales ganan terreno, no han logrado desplazar al dinero físico del día a día.
El propio banco central explicó que más de la mitad de la población utiliza billetes todos los días. “Las principales razones que justifican en el público la mayor preferencia por efectivo son la facilidad y rapidez para pagar, además de la costumbre”, señaló la entidad encargada de la política monetaria.

Una familia de billetes que marcó una época
En medio de este panorama, el Banco de la República recordó que desde 2016 está en circulación una nueva familia de billetes, creada para reforzar la seguridad del peso colombiano. Ese cambio implicó el retiro progresivo de diseños históricos que durante años circularon masivamente en el país.
Personajes como Jorge Eliécer Gaitán, Francisco de Paula Santander, Policarpa Salavarrieta, Julio Garavito Armero y Jorge Isaacs dejaron de aparecer en los billetes de uso cotidiano. En su lugar, se consolidaron nuevos diseños que hoy predominan en cajeros automáticos y transacciones comerciales.
¿Qué pasa con los billetes antiguos?
Aunque ya no se imprimen, muchos de esos billetes antiguos siguen apareciendo en el mercado. Algunos ciudadanos los conservan como piezas de colección, mientras otros los utilizan cuando no cuentan con alternativas distintas para pagar.
Consultado por RED+ Noticias, el banco central aclaró que estos billetes no han perdido validez. “Cada vez hay menos, pero siguen funcionando. Cuando llegan, el banco los reemplaza”, indicó la entidad, al explicar el proceso mediante el cual las piezas antiguas son retiradas gradualmente del sistema financiero.
Obligación de aceptarlos y advertencia legal
Esto significa que los establecimientos comerciales están obligados a recibir esos billetes antiguos, siempre que estén en buen estado y no presenten señales de falsificación. Su aceptación es válida dentro del marco legal vigente.

El Banco de la República recordó además que circular billetes falsos constituye un delito grave. La ley colombiana contempla penas de prisión para quien, con conocimiento de causa, intente poner en circulación moneda falsificada, una advertencia clave en medio del proceso de reemplazo progresivo del efectivo en el país.




