

- Más de 12 millones de personas en Colombia enfrentaron inseguridad alimentaria en el último año
- Cómo se mide la inseguridad alimentaria y qué revela sobre los hogares colombianos
- Diferencias regionales y sociales en el acceso a los alimentos en Colombia
- El hambre en Colombia muestra leves mejoras, pero sigue afectando a millones de personas
Durante el último año, Colombia registró una leve mejora en los indicadores de inseguridad alimentaria, con una reducción en el número de personas que enfrentan condiciones de hambre extrema. Sin embargo, los datos siguen mostrando un panorama preocupante, con millones de hogares que aún no logran garantizar una alimentación adecuada.
De acuerdo con el informe más reciente del Dane, alrededor de 12 millones de personas atravesaron algún nivel de inseguridad alimentaria durante el último año. Aunque 779.000 personas lograron salir de la condición de hambre extrema, el problema continúa afectando de manera significativa a una parte importante de la población.
El estudio también evidencia que en una proporción de los hogares colombianos la situación es crítica, ya que hay familias que solo logran realizar una comida al día. Esta realidad refleja las brechas sociales y económicas que persisten en distintas regiones del país.
Más de 12 millones de personas en Colombia enfrentaron inseguridad alimentaria en el último año
El Dane reveló que la inseguridad alimentaria en Colombia alcanzó a cerca de 12 millones de personas, aunque se observó una reducción respecto al año anterior. En total, más de dos millones de personas lograron salir de esta condición, lo que marca una leve tendencia de mejora en los indicadores generales.
A pesar de este avance, aún se registran 1,9 millones de personas en situación de hambre extrema. Esta cifra muestra que, si bien hubo progresos, el problema podría ser estructural y afecta especialmente a los sectores más vulnerables del país.

Cómo se mide la inseguridad alimentaria y qué revela sobre los hogares colombianos
La medición de la inseguridad alimentaria se realiza a través de la Escala FIES, que evalúa la experiencia de los hogares frente al acceso a los alimentos. Este sistema analiza diferentes situaciones como la reducción en la calidad de la dieta, la falta de variedad o la imposibilidad de comer en determinados momentos del día.
Según los resultados, una parte importante de los hogares colombianos manifestó haber experimentado preocupación por no tener suficientes alimentos. También se registraron casos en los que las familias redujeron la cantidad de comidas diarias o debieron saltarse alguna de ellas por falta de recursos.
Diferencias regionales y sociales en el acceso a los alimentos en Colombia
El informe del Dane muestra que la inseguridad alimentaria afecta con mayor intensidad a los hogares encabezados por mujeres. En estos casos, la incidencia del problema es superior en comparación con aquellos donde la jefatura es masculina, lo que evidencia desigualdades estructurales.
También se observan diferencias marcadas entre regiones del país. Mientras en Bogotá se registró una disminución del problema, departamentos como Chocó, Sucre y La Guajira presentan los niveles más altos de inseguridad alimentaria, superando ampliamente el promedio nacional.
El hambre en Colombia muestra leves mejoras, pero sigue afectando a millones de personas
Aunque los datos reflejan una reducción progresiva desde 2022, cuando la inseguridad alimentaria era más alta, el nivel actual sigue siendo significativo. Las autoridades destacan los avances, pero los indicadores aún muestran que una de cada cinco familias enfrenta algún grado de dificultad para acceder a alimentos.
En zonas rurales y comunidades indígenas y afrocolombianas, la situación es aún más crítica, con tasas considerablemente superiores al promedio nacional. Esto confirma que el acceso a la alimentación sigue siendo uno de los principales desafíos sociales y económicos del país.




