

Al menos cuatro muertos y decenas de heridos dejaron los violentos enfrentamientos registrados entre integrantes de las comunidades indígenas Misak, del resguardo de Guambía, y Nasa, del resguardo de Pitayó, en zona rural del municipio de Silvia, Cauca.
Ante la gravedad de la situación, el presidente Gustavo Petro convocó a las máximas autoridades de ambos pueblos a una reunión de urgencia para el próximo lunes, según informó el ministro del Interior, Armando Benedetti.
El conflicto tiene su origen en la disputa por la posesión de 19.000 hectáreas de predios ancestrales en el oriente del Cauca, reclamadas por ambas comunidades.
Cómo ocurrió el ataque y qué denuncian los Misak
La gobernadora del resguardo de Guambía, Liliana Pechené Muelas, responsabilizó al cabildo Nasa de Pitayó y al Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) por la incursión armada registrada el jueves 21 de mayo en el sector de La Ensillada. Según su relato, los atacantes usaron armas de alto alcance y retuvieron a diez personas, entre ellas menores y autoridades indígenas de Guambía, de quienes aún se desconoce el paradero.
Pechené precisó desde el hospital de Silvia que había 80 heridos a bala, de los cuales 21 fueron trasladados a Popayán por la gravedad de sus lesiones, superando la capacidad del sistema de salud local.
La gobernadora también denunció que el ataque reflejaría una estrategia de “posesionamiento” territorial: ocupar un lugar mediante la violencia para expulsar a quienes se oponen. El Cric, por su parte, rechazó las acusaciones a través de un comunicado en el que señaló que también hubo heridos y víctimas entre miembros del pueblo Nasa.
La respuesta del Gobierno: tropas, drones y diálogo
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, lideró una reunión extraordinaria en Popayán con la Cúpula Militar y de Policía, tras la cual ordenó el despliegue inmediato de más de 120 soldados del Ejército Nacional hacia los puntos críticos. El operativo incluye el apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana, que vigila el territorio con drones para anticipar nuevos brotes de violencia.
En paralelo, Benedetti anunció que Petro convocó a las máximas autoridades de los Misak y los Nasa a una reunión “de gobierno a gobierno” para abordar la problemática sobre las 800 hectáreas en disputa. “No es una manera para combatir con el Estado. Están peleando dos pueblos indígenas y el Estado lo que trata de hacer es que eso no siga pasando”, explicó el ministro.
Francia Márquez se ofrece como mediadora
La vicepresidenta Francia Márquez también se pronunció sobre el conflicto y ofreció su mediación para construir caminos de diálogo entre ambas comunidades. “Me dispongo como lideresa, como mujer caucana y como Vicepresidenta para ayudar a construir caminos de diálogo social”, escribió en su cuenta de X, y llamó a que la violencia no sea el mecanismo para resolver las diferencias entre los pueblos.
La autoridad Misak denunció además que la violencia fue precedida por advertencias formales al Gobierno Nacional sin que se produjera una intervención efectiva, y que la ausencia de respuesta estatal dejó a la población desprotegida. La Agencia Nacional de Tierras (ANT) también aparece en el centro de la disputa: decisiones recientes de esa entidad fueron interpretadas de manera opuesta por ambas comunidades, profundizando las tensiones territoriales.




