La mayor productora de aceros plano de Brasil, y una de las más grandes siderúrgicas de la región y del mundo será comandada por un argentino. Más precisamente, por un hombre del grupo Techint, que ayer cerró oficialmente la compra del 27% de Usiminas por las que pagó u$s 2.825 millones, y logró colocar en la presidencia a Julián Alberto Eguren.

Este ejecutivo de la más plena confianza de la familia Rocca se venía desempeñando como jefe de las operaciones en México de la acerera Ternium, también controlada por el holding ítalo argentino.

Eguren sustituye al actual presidente de la empresa, Wilson Nelio Brumer quien dirigió a Usiminas por casi dos años, según un comunicado enviado ayer al mercado por la mayor productora de aceros planos de Brasil.

De esta forma, el conglomerado de los Rocca culmina una operación que había iniciado a mediados de noviembre del año pasado y por la cual se queda con 27% de Usiminas por medio de sus controladas Ternium, con sede en Luxemburgo, y Tenaris Confab, de Brasil. A través de esta operación, también adquirió el 13,78% del capital social de Usiminas.

En ese momento ofreció una prima de 83% por encima del precio real de las acciones que estaban en manos de Camargo Corrêa y Votorantim, Y de ese modo, le ganó la pulseada a otros dos holdings brasileños como son Gerdau y CSN que también ofrecieron comprar las acciones en disputa.

Según fuentes del sector, con este porcentaje accionario, los Rocca se convierten en los nuevos controladores de Usiminas. Y por lo tanto, consideraron natural que hayan designado a un hombre de su riñón con el objetivo de tener una participación directa en el comando del grupo brasileño y no solamente una presencia pasiva.

También sostuvieron que no está claro si el cambio de mando incluirá un cambio de rumbo en Usiminas, en especial en estos momentos en los cuales por la crisis que ocurre a nivel mundial, existe un exceso de oferta de acero.

Pero anticiparon que la intención de Techint es ayudar a Usiminas a recuperar participación de mercado y volver a ganarse la confianza de los inversores tras años de pobres resultados.

Sostuvieron además que intentarán abrirle paso a Ternium en el mercado de acero más protegido de América, como es Brasil. Y estimaron que el nombramiento podría acelerar la integración de Usiminas y Techint, en momentos en que el grupo brasileño sufre por una suba de costos; por falta de autosuficiencia en el carbón, energía y otros materiales claves para fabricar acero, además de con la invasión de importaciones baratas de láminas y acero enrollado de otras naciones con mercados emergentes.

A partir de ahora, los Rocca será socios en Usiminas de las japonesas Nippon Steel, Mitshubishi y Metal One, que suman el 29,44% de las acciones; el fondo de los empleados de Usiminas (CEU), que posee el 6,75% de los títulos. El resto está en poder de pequeños accionistas de la bolsa de San Pablo.

Tanto los Rocca como el resto de los accionistas de Usiminas firmaron ayer un nuevo pacto que revoca el acuerdo con los ex socios Grupo Votorantim y Camargo Correa. Bajo el nuevo acuerdo, el grupo controlador tendrá un 63,86% del capital.