

La Secretaría de Energía distribuyó ayer el cupo de abastecimiento de etanol para el corte obligatorio de naftas para 2011, el segundo año de vigencia del sistema que incorporó las energías renovables en el mercado de combustibles.
Nueve ingenios y otras dos firmas quedaron dentro del listado para proveer a las petroleras del biocombustible con el que debe cortarse la nafta, en una proporción no menor a 5% y no mayor a 10%, a partir del año pasado.
Los gigantes Ledesma, de la familia Blaquier; y Tabacal, a través de su firma Alconoa, quedaron primeros en la nómina y, junto con el ingenio La Florida, de los Rocchia Ferro, ostentan el 60% del cupo para 2011 que alcanza, los 210.541 metros cúbicos, o 210,5 millones de litros.
Los restantes ingenios, que ya participaron de la primera distribución de este cupo el año pasado, son Santa Bárbara (a través de Energías Ecológicas de Tucumán) con el 10,5% del cupo; La Trinidad (Biotrinidad), con 8%; Santa Rosa (Bioenergía Santa Rosa), con 4,7%; La Corona (Bioenergía la Corona), con 4.5%; Río Grande (Río Grande Energía), con 4,5% y San Isidro (Bio San Isidro), con 2,8%.
A través de la Resolución 1673/2010, que fue publicada ayer en el Boletín Oficial pese a estar fechada el 20/12, se incorporaron al esquema de cupo y promoción de biocombustibles dos empresas que elaboran etanol a partir de maíz. Se trata de Biomadero, que también produce biodiesel a partir de soja, y la empresa Promaíz. Estas firmas obtuvieron 1.9% del cupo cada una.
En paralelo, la Secretaría de Energía le dio el visto bueno a la aceitera Vicentín, para comenzar a abastecer al mercado con 48.000 metros cúbicos anuales, pero será a partir de julio de 2012.
El abastecimiento de este año, insuficiente para cortar el total de las naftas del país, será de 11.353 metros cúbicos mensuales de bioetanol hasta mayo, cuando se incrementará a 14.433 metros cúbicos para pasar en junio a 19.983 metros cúbicos. En julio esa cifra subirá a 20.483; en noviembre, a 20.563; para trepar en diciembre a 28.668 metros cúbicos de bioetanol.
A diferencia de lo que ocurre con el biodiesel, que la Argentina produce para exportar, el etanol que se elabora en el país, básicamente a partir de caña de azúcar, no alcanza para cortar todas las naftas.
Por eso, la normativa para 2010 supuso que las petroleras eligieran qué productos cortar con etanol, qué porcentaje del biocombustible incorporar (dentro del parámetro establecido) y en qué regiones del país vender la mezcla. Por lo general, las empresas incorporan las mezclas a sus naftas de menor calidad y en regiones apartadas de Capital y GBA porque la demanda es alta en esta zona se vende cerca del 70% del total nacional y el producto escasea (ver aparte).
Las firmas comercializan el etanol al precio que indica mensualmente la Secretaría de Energía, y que para enero quedó fijado en $ 2,957 por litro. En los surtidores, según resalta la resolución que lleva la firma del secretario de Energía, Daniel Cameron, debe estar perfectamente visible una leyenda con la indicación del número o índice de octano, o el grado al cual pertenece el producto que despachan. A las naftas cortadas con etanol les corresponde la leyenda nafta grado (Nº).










