

Las autoridades confirmaron que existe una ley estatal que regula de forma estricta cómo se puede mantener a un perro atado al aire libre, y su incumplimiento constituye un delito con multas severas.
Se trata de la Safe Outdoor Dogs Act, vigente en todo el estado desde 2022, que prohíbe encadenar perros a la intemperie de forma inadecuada y obliga a garantizarles agua, sombra y refugio.
El Gobierno confirmó que es ilegal mantener perros atados al aire libre de forma inadecuada
La Safe Outdoor Dogs Act (conocida como Senate Bill 5) es una ley estatal de Texas que entró en vigor el 18 de enero de 2022. La norma no prohíbe de plano tener al perro afuera ni atarlo, pero sí define condiciones mínimas obligatorias para hacerlo y limita los métodos de sujeción permitidos.
Los puntos centrales que la ley prohíbe o exige son los siguientes:
- Prohíbe las cadenas pesadas: ya no se pueden usar cadenas ni pesos como método para atar a un perro afuera, porque se enredan, se oxidan, se rompen y lastiman al animal.
- Exige un arnés o collar adecuado: cualquier atadura permitida (como los sistemas de cable tie-out o trolley) debe estar sujeta a un collar o arnés que le calce correctamente al perro.
- Obliga a dar refugio, sombra y agua: el perro debe tener acceso permanente a un refugio que lo proteja de las temperaturas extremas, el mal tiempo y el agua estancada, además de agua potable y limpia.
- Fija un largo mínimo para la atadura: la sujeción debe tener al menos 3 metros de largo, o cinco veces el largo del perro, lo que sea mayor.
La ley también eliminó el período de espera de 24 horas que antes obligaba a las autoridades a aguardar antes de actuar. Ahora, la policía y el control animal pueden intervenir de inmediato cuando encuentran a un perro sufriendo.

Multas de 2.000 dólares y hasta 180 días de cárcel para todos los que no cuiden a sus perros
Las sanciones son concretas. Violar la Safe Outdoor Dogs Act se considera un delito menor de Clase C (Class C misdemeanor), castigado con una multa de hasta 500 dólares.
Para los reincidentes, la pena se agrava: pasa a ser un delito menor de Clase B, que puede implicar hasta 180 días de cárcel y multas de hasta 2.000 dólares. Además, algunas ciudades y condados de Texas adoptaron ordenanzas más estrictas, con sanciones adicionales por encima de las estatales.




