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Expuestos al encierro del calzado, la humedad y el roce constante, los pies pueden convertirse en un foco de molestias si no se les presta atención. En ese contexto, un truco casero con vinagre y sal volvió a ganar protagonismo por su eficacia y bajo costo.
Lejos de ser una moda pasajera, esta práctica combina ingredientes simples con efectos reales sobre la salud de los pies, ayudando a mejorar su aspecto y a prevenir problemas frecuentes como el mal olor, la piel reseca o la proliferación de hongos.
Para qué sirve lavarse los pies con vinagre y sal
La clave de este método está en la acción conjunta de ambos componentes. El vinagre, gracias a su acidez, actúa como un antibacteriano y antifúngico natural, mientras que la sal gruesa potencia el efecto desinfectante y ayuda a eliminar impurezas.

Esta combinación permite:
- Reducir el mal olor en los pies
- Combatir bacterias y hongos leves
- Suavizar la piel endurecida o reseca
- Mantener las uñas más sanas
- Prevenir infecciones superficiales
Por eso, el lavado con vinagre y sal se convirtió en un aliado para quienes buscan una alternativa natural frente a productos industriales más agresivos.
Cuándo conviene aplicar este truco casero en los pies
Este tratamiento resulta especialmente útil después de un día largo con calzado cerrado, cuando los pies estuvieron expuestos al calor y la humedad. También es recomendable si hay transpiración excesiva, picazón leve o sensación de ardor.
Muchos lo incorporan como parte de una rutina semanal de cuidado, incluso sin molestias visibles, para mantener los pies limpios y en buen estado. Con aplicarlo una o dos veces por semana es suficiente para notar resultados sin dañar la piel.
Cómo hacer el lavado de pies con vinagre y sal de forma segura
El procedimiento es sencillo y no requiere experiencia previa. Solo hay que colocar los pies en una mezcla de agua tibia, vinagre y sal, dejarlos en remojo entre 15 y 20 minutos y luego secarlos muy bien, especialmente entre los dedos.
Para potenciar el efecto, muchos especialistas recomiendan finalizar con una crema hidratante, que ayuda a restaurar la piel tras la limpieza profunda.
Advertencia: no es un método apto para todos. Personas con heridas abiertas, grietas profundas, diabetes o piel extremadamente sensible deberían consultar antes con un profesional.





