En esta noticia

Los pasaportes biométricos tienen un chip electrónico que almacena toda la información básica del titular, como su fotografía y algunos datos personales, con el objetivo de agilizar los controles migratorios y reforzar la seguridad.

Es por ello que surgen trucos como envolverlo en papel aluminio para proteger la información ante posibles intentos de lectura no autorizados. El funcionamiento de este método se explica a través de la tecnología RFID presente en estos documentos.

El objetivo es impedir que terceros puedan leer a distancia la información almacenada en el chip RFID
El objetivo es impedir que terceros puedan leer a distancia la información almacenada en el chip RFIDEl Cronista | Shutterstock y EFE

¿Para qué sirve envolver el pasaporte con papel aluminio?

El objetivo es impedir que terceros puedan leer a distancia la información almacenada en el chip RFID del pasaporte biométrico mediante dispositivos especializados.

Funciona como una jaula de Faraday, lo que quiere decir que crea una barrera que bloquea las ondas electromagnéticas y dificulta que un lector RFID pueda comunicarse con el chip.

De esta manera, se reduce el riesgo de que delincuentes puedan acceder sin autorización a datos como el nombre, la fotografía o la fecha de nacimiento del titular en lugares concurridos como aeropuertos o estaciones.

¿Es recomendable envolver el pasaporte con papel aluminio?

Aunque este método puede cumplir con dicha función, los especialistas advierten que no es la solución más cómoda ni duradera, ya que el aluminio puede romperse con facilidad y perder su capacidad de bloqueo si alguna parte del pasaporte llega a quedar expuesta.

Por este motivo, muchos expertos recomiendan usar fundas con bloqueo RFID diseñadas específicamente para impedir la lectura del chip sin necesidad de recurrir al papel aluminio.

Estas fundas suelen ser más resistentes y pueden proteger tanto tarjetas bancarias como documentos con esta tecnología de identificación por radiofrecuencia.