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El Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigilancia por una tormenta invernal que afectará a distintas regiones de Estados Unidos durante el martes 10 de febrero, con un escenario marcado por baja visibilidad, nevadas y fuertes ráfagas de viento. El sistema avanzará acompañado por aire frío y condiciones atmosféricas que podrían complicar tanto la circulación vehicular como las actividades cotidianas.

Según los pronósticos, el fenómeno no se limitará a un solo factor climático. Si bien la nieve acumulada y el viento intenso aparecen como los principales riesgos también se prevé baja visibilidad por ráfagas y bancos de niebla, además de descensos bruscos de temperatura.

Los meteorólogos advierten que la tormenta invernal traerá nevadas persistentes, con acumulaciones que podrían volverse significativas en determinadas regiones. (fuente: archivo)
Los meteorólogos advierten que la tormenta invernal traerá nevadas persistentes, con acumulaciones que podrían volverse significativas en determinadas regiones. (fuente: archivo)

Cuáles son las zonas bajo mayor vigilancia

Las zonas bajo mayor vigilancia incluyen el Oeste de Estados Unidos, donde se espera el ingreso de aire más frío con nevadas en áreas montañosas y posibles complicaciones en rutas. También la región de los Grandes Lagos y el Noreste permanece bajo seguimiento por la probabilidad de nevadas moderadas y condiciones invernales intermitentes.

En contraste, el Medio Oeste y el Sur estarán bajo observación por el avance de aire cálido desde el Golfo de México, con temperaturas muy por encima del promedio y cambios térmicos bruscos que podrían sentirse en pocas horas.

Las autoridades recomiendan evitar traslados innecesarios, conducir con extrema precaución y mantenerse informados. (Fuente: ChatGPT Imagen Ilustrativa)
Las autoridades recomiendan evitar traslados innecesarios, conducir con extrema precaución y mantenerse informados. (Fuente: ChatGPT Imagen Ilustrativa)

Cuáles son los principales riesgos para la población

Los principales riesgos para la población estarán vinculados a los cambios bruscos de temperatura y a las condiciones invernales persistentes en algunas regiones. En zonas con nieve, el peligro aumenta por rutas resbaladizas, visibilidad reducida y posibles demoras en el transporte, especialmente en áreas montañosas y del norte del país.

En paralelo, el contraste con temperaturas inusualmente altas en el Medio Oeste y el Sur puede afectar la salud de personas sensibles a cambios térmicos, además de alterar rutinas, generar mayor consumo energético y favorecer fenómenos como lluvias intensas en zonas donde el aire cálido y húmedo se combine con frentes fríos.