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La cinta roja atada en la muñeca izquierda es un amuleto que millones de personas usan a diario para protegerse simbólicamente del mal de ojo y de las envidias. La costumbre se asocia a la cábala judía y hoy se extendió a comunidades hispanas en Estados Unidos y América Latina.

Su popularidad mundial creció a partir de los años 2000, cuando celebridades como Madonna comenzaron a usarla tras acercarse al Kabbalah Centre, una organización que la promueve como parte de sus enseñanzas espirituales.

¿La cinta roja es realmente una tradición judía?

En parte. La creencia en el mal de ojo es mucho más antigua que el judaísmo: existen registros en Mesopotamia y Egipto de hace más de 5.000 años y el concepto también aparece en la Grecia y la Roma clásicas. El judaísmo desarrolló su propia versión, conocida como ayin hara, presente en el Talmud y en textos cabalísticos.

Lo que sí es puntualmente judío es la Tumba de Raquel, en Belén, un sitio de peregrinación desde hace siglos, del que se extrae el hilo original. Pero referentes rabínicos como Chabad.org señalan que no hay una fuente judía sólida que respalde específicamente el uso de una cinta roja como amuleto: se trata de una práctica popularizada recién en las últimas décadas por el Kabbalah Centre.

Lo que dicen las distintas fuentes:

  • El mal de ojo es una creencia milenaria, anterior al judaísmo, presente en Mesopotamia, Egipto, Grecia y otras culturas
  • El judaísmo tiene su propia versión del concepto (ayin hara) y un sitio real vinculado al ritual: la Tumba de Raquel
  • El uso puntual de la cinta roja como amuleto no tiene una fuente judía sólida ni siglos de tradición escrita
Su popularidad mundial creció a partir de los años 2000.
Su popularidad mundial creció a partir de los años 2000.Fuente: ShutterstockDean Drobot

¿Cómo se usa la cinta roja y qué representa hoy?

Según la costumbre, debe ser otra persona, y no quien la va a llevar, la que ate la cinta con siete nudos alrededor de la muñeca izquierda, mientras recita una oración de protección. El ritual no exige profesar el judaísmo para llevarla.

La cinta se usa hasta que se rompe o se cae sola, señal de que cumplió su función y muchas personas la reemplazan por una nueva. Más allá del debate sobre su origen, hoy funciona sobre todo como un recordatorio simbólico de protección y buenas intenciones.