

Hay quienes sufren de lumbalgia crónica y ya no saben qué hacer para aliviar la molestia, y también existen los que por un mal esfuerzo y de forma ocasional, se lesiona y sufre de este malestar. Si bien lo más recomendable es ver a un profesional de la salud, muchos no saben qué hacer cuando se vuelve algo rutinario.
Para estas situaciones, especialistas aconsejan hacer yoga y estiramientos y por nada del mundo quedarse quieto, ya que el reposo en cama podría llegar a empeorar el cuadro en algunas situaciones.
Al parecer, el que más ayuda para la lumbalgia es el pilates por su alta capacidad de enfoque en el core y la conexión cuerpo mente que requiere para su realización.

Pilates: el ejercicio que recomiendan para tratar la lumbalgia
Uno de los métodos más eficaces para reducir el dolor en la lumbar es el pilates. Principalmente porque no prioriza la intensidad y la fuerza, sino el control del movimiento, la respiración y el fortalecimiento del core, ya es que es el conjunto de músculos responsables de estabilizar la columna.
Se diferencia de otros entrenamientos porque trabaja con movimientos suaves y precisos que apuntan a mejorar la postura y reducen la tensión muscular. Según los especialistas, hacer pilates de forma regular mejora la funcionalidad diaria además de reducir el dolor lumbar.
Consejos diarios: qué evitar en la rutina
Entre los principales errores que tienen quienes sufren de lumbalgia está el reposo absoluto ante la aparición de este dolor. Según la evidencia, permanecer demasiado tiempo sin moverse puede derivar en un debilitamiento muscular que agrava el problema.
Por otro lado, también se deben evitar los movimientos bruscos tales como levantar peso sin la técnica correcta o mantener las mismas posturas como estar sentado por mucho tiempo. Estos factores pueden empeorar el dolor en vez de ayudar a reducirlo.
Cuándo recurrir a un fisioterapeuta
Si el dolor persiste durante varias semanas, limita las actividades diarias o se intensifica con el tiempo, es recomendable consultar a un fisioterapeuta. Este profesional puede evaluar el origen del problema y diseñar un tratamiento personalizado, adaptado a cada caso.
También es importante buscar atención si el dolor se irradia hacia las piernas, aparece debilidad muscular o hay pérdida de sensibilidad, ya que podrían ser signos de una afección más compleja. Un abordaje temprano no solo acelera la recuperación, sino que reduce el riesgo de cronificación del dolor lumbar.


