

El Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos subraya la relevancia de responder con la mayor celeridad posible al recibir un Aviso Final de Intención de Embargo y sus Derechos a Audiencia, dado que ignorarlo puede resultar en el congelamiento de los activos y el subsecuente embargo de los mismos.
“Se puede proceder al embargo de salarios, dinero de su banco u otra cuenta financiera; así como la incautación y venta de uno o más vehículos, bienes inmuebles y otros activos personales”, aclara la entidad.
En este contexto, la agencia federal especificó el protocolo a seguir en caso de enviar un aviso de embargo sobre una cuenta bancaria, dado que aunque los fondos no se extraen de manera inmediata, se volverán instantáneamente inaccesibles.
Estados Unidos restringirá el acceso a cuentas bancarias de nacionales y extranjeros que perciban esta asistencia.
Tanto ciudadanos como extranjeros tributantes en Estados Unidos pueden estar expuestos a un embargo bancario.
Cuando se implementa una sanción de esta índole, la cual es comunicada mediante un aviso oficial, los fondos de la cuenta del contribuyente involucrados se congelan automáticamente, imposibilitando su uso.
El Código de Impuestos Internos (IRC) establece que a partir de ese instante comienza un plazo de 21 días durante los cuales el contribuyente debe interactuar para resolver la deuda de forma alternativa y establecer un plan de pagos; de no hacerlo, los fondos congelados serán oficialmente confiscados al concluir dicho plazo.

Las autoridades aclaran que, en términos generales, esto no incide en los fondos ingresados después del embargo en la cuenta bancaria.
En qué circunstancias se podría permitir a Estados Unidos el acceso a los fondos
En términos generales, cualquier embargo del IRS podría perder su validez en alguna de las siguientes circunstancias.




