

El Ministerio del Interior intensificó un operativo para levantar los improvisados campamentos de personas que viven la calle, en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
En la actualidad hay unas 8.500 personas en situación de calle y el gobierno de Yamandú Orsi delineó diferentes estrategias para achicar esa brecha.
El subjefe de Policía de Montevideo, Carlos Rodríguez, explicó que la intención es “no permitir que ningún ciudadano duerma en la calle”.
Señaló que la normativa vigente prohíbe la ocupación de los espacios públicos y la permanencia de personas en la calle, tal como lo establece la Ley de Faltas.

Rodríguez explicó que a las personas se las invita a retirarse de los campamentos y se las traslada hacia dependencias del Mides, en especial a la zona de Casavalle. En el caso de quienes se encuentran con mascotas, también son trasladadas también al centro de referencia.
Estos operativos no tienen una fecha de finalización y cuentan con la participación de entre 45 y 50 efectivos por jornada, pertenecientes a la Jefatura de Policía de Montevideo, la Guardia Republicana y la Dirección Nacional de Bomberos.
Estos procedimientos se desarrollan tras el anuncio del ministro del Interior, Carlos Negro de reforzar los controles en los barrios de Montevideo con mayor densidad de población como el Centro, Cordón y Ciudad Vieja.
El ministro dijo que los traslados compulsivos no son la regla, pero aclaró que se aplicarán cuando sea necesario. “Los traslados no necesitan ser compulsivos, pero en la medida que se necesite y se requiera, serán compulsivos, porque esto es en el marco de la Ley de Faltas”, sostuvo.

