El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial tiene previsto aumentar las soluciones habitacionales para personas en situación de calle con la creación de 720 nuevas plazas entre 2026 y 2028.

La idea de las autoridades es poner en marcha esta estrategia que demandará una inversión estimada en 6 millones de dólares con el objetivo de generar respuestas “más estables” y alejadas del modelo tradicional de refugios o albergues nocturnos para las personas en situación de calle.

La ministra de Vivienda, Tamara Paseyro, compareció este miércoles ante la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados donde explicó algunas medidas para atender a estas personas.

Una de ellas apunta a avanzar en el programa Más Barrio, que comenzó a implementarse en Cerro Norte, en Montevideo, y que se extenderá a otros puntos del país: el barrio donde funcionaba el viejo frigorífico Corfrisa en el departamento de Canelones, el barrio San Antonio en Maldonado y en varias áreas de los departamentos de Durazno y Rivera.

La ministra Paseyro brindó detalles de esta estrategia que forma parte del plan que presentó el mes pasado el presidente Yamandú Orsi y el ministro de Desarrollo Social (Mides), Gonzalo Civila, que busca ampliar las respuestas residenciales para personas que hoy viven la calle.

Ampliar las respuestas

“El objetivo es ampliar las respuestas residenciales. No se trata de refugios ni de centros institucionales, sino de soluciones habitacionales insertas en la trama urbana, donde las personas puedan desarrollar procesos de convivencia con acompañamiento técnico, a su propio ritmo, con un plan personalizado de inclusión social y egreso”, explicó la ministra ante los diputados.

Paseyro dijo que el ministerio aportará el financiamiento para el alquiler de viviendas, las garantías institucionales y, en algunos casos, adecuaciones menores de los inmuebles. Por su parte, el Mides se encargará de la política social y el acompañamiento de las personas.

Paseyro explicó que la estrategia también contempla la recuperación de inmuebles de mediana y gran escala para instalar centros colectivos y dispositivos de “medio camino”, que podrán funcionar en edificios recuperados o en propiedades actualmente ociosas o subutilizadas.

Estos espacios serán gestionados por asociaciones civiles, cooperativas, fundaciones y organizaciones sociales con experiencia en trabajo comunitario y acompañamiento social, señaló la jerarca.