

El canciller Mario Lubetkin entregó este lunes a la vicepresidenta Carolina Cosse la documentación con el Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la EFTA, que no forma parte de la Unión Europea (UE).
Lubetkin solicitó que, al igual que el acuerdo con la UE, Uruguay sea el primer país en ratificar este tratado que beneficiará más del 97% de las exportaciones de ambos bloques, lo que según las partes se traducirá en un incremento del comercio bilateral y ventajas para empresas e individuos.
“Por suerte, nos estamos acostumbrando a las cosas buenas y no solamente a los problemas”, afirmó el canciller.

Lubetkin recordó que, meses atrás, le presentó a Cosse el acuerdo con la UE, que el Parlamento aprobó por amplia mayoría.
Valoró la aplicación desde el 1º de mayo, con colocaciones de pesca uruguaya a Lituania al día siguiente, envíos de cuotas de miel y arroz, y se mostró “muy confiado” por el inicio de las exportaciones de carne.
El canciller indicó que los países del EFTA no tienen acuerdo aduanero entre ellos. “Tenemos un marco general de garantías recíprocas” y los intereses de estos países son diversos, según ejemplificó el canciller:
✔ Suiza y Liechtenstein están interesados en frutas, legumbres, granos y jugos
✔ Noruega consultó por aceites (excepto el aceite de oliva), biodiesel y bebidas
✔ Islandia pretende comprar carnes
El canciller sostuvo que se trata de países con un alto nivel de consumo y altos controles de calidad.
“Con esto, podemos decir que hemos completado algo que es extraordinario que tenemos todo el mercado europeo con las diferentes peculiaridades”, destacó.
“Representa algo extraordinariamente potente para el Uruguay del futuro”, agregó.
Con respecto a los beneficios potenciales, el sector exportador pone el foco en un mercado de alto valor agregado, que se complementa con la UE y al cual las ventas externas de Uruguay se redujeron en los últimos años, con lo cual las rebajas arancelarias podrían redundar en un incremento del comercio bilateral.


