

Tras la victoria de Lula, Argentina y Brasil atraviesan la etapa política que se abre a partir del próximo 5 de enero de 2027 con fuertes desafíos para recuperar la relación comercial que perdió velocidad, especialmente por la fuerte caída de las importaciones argentinas.
La relación bilateral está marcada por la tensión entre los Gobiernos, que llevó a remover a los embajadores de los dos países. Antes de las elecciones, la Administración de Lula Da Silva apuntó contra la “injerencia” de Javier Milei, quien apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro.
El vínculo conserva una escala relevante y un potencial de integración que vuelve a poner en primer plano una agenda pendiente: cómo reducir los costos logísticos y preparar la infraestructura para un nuevo salto del comercio bilateral.
Escuchá el capítulo completo
