La Justicia santafesina habilitó a Surcos a extender los plazos para llegar a un acuerdo con sus acreedores en el marco de su concurso preventivo. El periodo será por 90 días hábiles a partir de su vencimiento actual (el 22 de octubre de 2026).
Ahora, la fabricante de insumos para el agro tendrá hasta el 8 de abril de 2027 para presentar una propuesta de pago y conseguir los votos necesarios que la lleve a evitar su quiebra.
Es la segunda vez que solicita una extensión del plazo: el 3 de junio, la Justicia aprobó la solicitud de la empresa de prorrogar el periodo de exclusividad por 60 días, hasta octubre de este año.
“Es una medida que suelen solicitar las empresas concursadas. Esto estaba planteado casi desde el principio: extender el plazo lo máximo posible para vivir un ‘estado de gracia’ y que aún no sea necesario empezar a pagar los compromisos a los acreedores”, dijeron fuentes cercanas a la empresa a El Cronista.
Surcos solicitó la apertura de su concurso preventivo en febrero del año pasado luego de no poder afrontar un pagaré bursátil de u$s 500.000 en noviembre de 2024. Esto desencadenó el default cruzado y la imposibilidad de renovar vencimientos en diciembre de ese año, precipitando la apertura concursal.

Según pudo saber este medio, durante el último ejercicio, la facturación anual de Surcos cayó de alrededor de u$s 110 millones a u$s 20 millones debido a una reducción en su capital de trabajo y ante la falta de la asistencia crediticia con la que contaba anteriormente. Además, redujo su nómina a un tercio, que pasó de 300 a 100 empleados.
“La empresa sigue operativa y espera llegar de la mejor forma para que la propuesta sea aceptada por los acreedores”, sostuvieron esas mismas fuentes.
Hoy, la compañía mantiene una fuerte expectativa de continuidad de sus operaciones apalancada en sus dos productos principales: los herbicidas Dedalos y Gramini. “Sobre esos dos productos está la fortaleza de la empresa; tienen un mercado bastante asegurado y un negocio por delante”, apuntaron.
Además, y según adelantaron, Surcos se encuentra analizando la entrada de algún potencial inversor para recapitalizar la estructura financiera de la empresa. “No hay nada firme aún, pero está viendo alternativas”, dijeron.
Las causas del desequilibrio financiero
Actualmente, la causa tramita ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Santa Fe a cargo del juez Carlos Federico Marcolín.
En aquel entonces, la empresa atribuyó su desequilibrio económico a la retracción que sufrió el negocio en 2024, a una abultada carga financiera “en un contexto de altísima inflación y tasas de interés”, y a una falta de liquidez y de capital de trabajo.
“El agro sufrió rindes excepcionalmente bajos en la campaña 2022/23, reduciendo las compras de fitosanitarios. A su vez, los precios internacionales de herbicidas como el glifosato bajaron desde picos previos, erosionando ingresos”, estableció la empresa en el informe general que presentó ante la Justicia.
Durante el ejercicio 2024, las ventas netas disminuyeron 24% interanual resultado de la baja de la demanda de insumos agropecuarios que la firma atribuyó a la sequía histórica, crisis del sector y cambios en la conducta de compra de los productores agropecuarios.
En el documento, Surcos notificó una deuda verificada de $ 27.971,3 millones, u$s 51,4 millones y 5303 euros.
Hoy, la productora de agroinsumos cuenta con dos fábricas, ubicadas en Recreo y Florencio Varela, donde produce una variedad de productos, como fungicidas, herbicidas, insecticidas y fertilizantes. Estos productos se comercializan en Argentina y se exportan a Uruguay, Bolivia y Colombia. Además, la empresa posee 14 depósitos y 10 centros de distribución.






