

Shell puso en marcha en Vaca Muerta una nueva planta de procesamiento de petróleo, que le demandó una inversión de u$s 500 millones.
La inauguración es un hito para la operación de la anglo-neerlandesa en la Argentina. También, se dio en un momento clave, en el que habían corrido versiones sobre la eventual salida de la empresa del país. En tal sentido, el jueves, en conferencia con inversores, el CEO global de Shell, Waen Sawall, calificó de “fake news” a la venta de sus activos en Vaca Muerta, donde la inversión anual de la empresa supera los u$s 700 millones anuales.
La instalación que activó en su campo de Bajada de Añelo es un sistema de procesamiento temprano (EPS, por su sigla inglés) con capacidad de hasta 20.000 barriles diarios de petróleo -eran 15.000 en su proyecto original- y 2,5 millones de metros cúbicos (m3) de gas, también por día (eran 2 millones). Consiste en una planta EPF (Early Processing Facility), sistemas de separación y gathering, dos plantas de recuperación de vapor, sistemas de abastecimiento energético, oleoductos y gasoductos de evacuación, wellpads y otra infraestructura.
“Este hito es fundamental en nuestros planes de desarrollo de Bajada de Añelo, ya que nos permitirá ampliar la capacidad de procesamiento y producción de petróleo y gas en el área, y profundizar nuestro conocimiento de la ventana de transición de Vaca Muerta”, declaró Germán Burmeister, presidente de Shell Argentina, Chile y Uruguay.
En la construcción, participaron más de 1500 personas en forma directa e indirecta y más de 140 contratistas y subcontratistas, mayormente, locales.
Bajada de Añelo es un bloque de unos 200 kilómetros cuadrados (km2) en la ventana de transición entre el crudo volátil y el gas húmedo, con un amplio potencial de recursos técnicamente recuperables de 300 millones a 400 millones de barriles y 2 tcf de gas. Shell tiene el 50% del yacimiento. La otra mitad es de YPF, operador del área.
Tiene 15 pozos activos y se perforarán siete este año y cuatro en 2027.
Actualmente, el sistema está utilizando el 50% de su capacidad (8000 barriles y 1,2 millones de m3).
En la estrategia de Shell, Bajada de Añelo complementa las posiciones que la empresa tiene en la ventana de petróleo, en las áreas Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste, con un primer paso en la transición de petróleo volátil y gas rico.
“Es un hito clave para el desarrollo del área, ya que brindará capacidad de procesamiento en el bloque y nos permitirá continuar el de-risking, monetizando los recursos de este bloque en la ventana de transición del crudo volátil al gas húmedo, complementaria con nuestros desarrollos”, enfatizaron en la empresa.



