El rol de los directores financieros atraviesa una transformación profunda. Ya no pasa solo por administrar la caja o monitorear balances. Hoy los CFO deben planificar inversiones de largo plazo, gestionar nuevos instrumentos financieros, incorporar inteligencia artificial y anticipar riesgos en un escenario que cambia a gran velocidad.
En el marco de una nueva edición del CFO Summit, el evento organizado por El Cronista y la revista Apertura, que incluyó la entrega del premio al CFO del Año, especialistas del mundo financiero y tecnológico coincidieron en que la función financiera adquirió un peso cada vez más estratégico dentro de las organizaciones.
Para Gonzalo Brest, socio de Tax & Legal de KPMG Argentina, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) logró resolver una de las principales barreras que históricamente limitó la llegada de capitales al país. En un mano a mano con Ariel Cohen, editor jefe de Finanzas y Mercados de El Cronista, Brest señaló que la implementación del régimen exige un papel activo de los responsables financieros.
“Hay dos etapas. Primero la estructuración del proyecto, donde obviamente hay que conseguir financiamiento y ahí el rol del CFO es fundamental. Pero una vez aprobado, ese es apenas el punto de partida. Después hay que invertir, cumplir los compromisos asumidos y hacer un tracking permanente del proyecto”
Ese desafío de administrar distintos horizontes temporales también fue abordado por Pablo Miedziak, presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), entidad que desde 1967 nuclea a ejecutivos y gerentes de finanzas de empresas e instituciones del país.
En diálogo con Juan Manuel Compte, Prosecretario de Redacción, Miedziak planteó que hoy conviven “dos relojes” dentro de la economía argentina. Por un lado, sectores como energía, minería, agro e industria del conocimiento se benefician de reformas e inversiones cuyos efectos se desplegarán durante los próximos años. Mientras que por otro, miles de empresas enfrentan desafíos más inmediatos relacionados con costos, financiamiento y competencia.
La gestión del riesgo financiero también aparece entre las mayores preocupaciones. “Hace dos o tres años la Argentina tenía pesos atrapados. En ese contexto muchas compañías emitieron obligaciones negociables a 24, 36 o 48 meses, que son las que empezaron a vencer ahora. Hoy ya no tenés la misma posibilidad de rolear esa deuda”, advirtió.
La búsqueda de previsibilidad también llegó al mundo laboral. Ignacio Sagués, COO de Grupo ST, puso el foco en los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), un instrumento que comenzará a implementarse a partir de noviembre y que apunta a transformar uno de los costos más impredecibles para las empresas: las desvinculaciones laborales.
Grupo ST se presenta como un holding financiero con más de dos décadas ofreciendo soluciones de banca, inversión y seguros, mientras que su administradora MEGAQM gestiona fondos para clientes corporativos e institucionales.
En palabras de Sagués, el nuevo esquema permitirá que las empresas constituyan fondos específicos para hacer frente a futuras contingencias. En la práctica, eso significa que el CFO ya no sólo deberá administrar liquidez y financiamiento, sino también definir cómo invertir esos recursos y cómo integrar ese instrumento dentro de la estrategia financiera de la compañía.
“Con el FAL, la compañía puede saber cuánto tiene, cuánto puede utilizar y decidir si la utiliza o no la utiliza. Hoy, cuando tiene que afrontar una desvinculación, tiene que fondearla como puede”
La cuarta transformación proviene de la tecnología. Para Nahuel Pailos, Sales Director de Calipso, las áreas financieras pasaron de ser estructuras enfocadas en registrar lo que ocurrió a convertirse en centros de análisis capaces de anticipar escenarios futuros.
La compañía, especializada en software ERP para empresas y con más de tres décadas de trayectoria, viene impulsando la incorporación de inteligencia artificial dentro de sus plataformas de gestión. Su asistente MaIA permite analizar información corporativa en tiempo real, generar reportes y detectar anomalías operativas a partir de los propios datos de cada organización.
“El área de finanzas hoy es un área estratégica que cuenta con datos integrados y consolidados, los cuales puede analizar para armar indicadores predictivos pensando lo que va a pasar dentro del negocio en el corto, mediano o largo plazo”
Bajo esta lógica, el valor del CFO cobra especial relevancia al transformar grandes volúmenes de información en decisiones de negocio.

