Deloitte, a nivel global, realiza desde el año 2020 una encuesta sobre tendencias y movilidad. Allí, la consultora identificó dos grandes creadores de valor: una conciencia por el medioambiente y, principalmente, el costo del combustible.

Jorge Prats Vuotto, socio Líder de Manufactura, Deloitte Cono Sur, señaló que en los últimos años el precio del combustible fósil se incrementó a nivel global por factores geopolíticos y de escasez y surgió una oportunidad para los vehículos eléctricos.

En ese sentido, particularmente en Argentina, se observó un creciente deseo de adquirir autos eléctricos. “La percepción positiva aumentó de un 20% al 26%”, señaló Prats Vuotto.

Asimismo, señaló que la movilidad evolucionó a pasos agigantados. Ya no se entiende atada a un vehículo físico “sino a un servicio de movilidad que involucra transporte, servicios y contención del consumidor.”, expresó.

Los nuevos drivers de la movilidad

Prats Vuotto señaló que la Argentina tiene una enorme oportunidad de expansión de la movilidad eléctrica de la mano de los nuevos drivers de la economía. “Va a haber mucha demanda de retroexcavadoras, vehículos de transporte de bienes de las zonas productivas al puerto de exportación y ahí puede ser una alternativa el vehículo autónomo”, detalló.

Para finalizar, adelantó cuáles cree que serán las transformaciones del negocio automotor para los próximos 10 años.

En primer lugar, mencionó a los vehículos autónomos, que no van permanecer estacionados por varias horas en un mismo lugar sino que van a prestar otros servicios de movilidad.

Luego, se refirió a los datos, que van a ser muy importantes para la expansión de esa movilidad autónoma. Finalmente, habló del vehículo personalizado. “Además de ser un medio de transporte puede transformarse en una oficina móvil con música de preferencia, por ejemplo. Es más que dirigirse de un punto a otro, es una experiencia interconectada”, concluyó.