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Grupo Dass, la fábrica que ensambla zapatillas en la Argentina para Nike y Adidas, volvió a reducir su plantel en el arranque de 2026. En las últimas semanas, la empresa despidió a 43 trabajadores en su planta de Eldorado, Misiones, donde hoy concentra toda su operación local.

Con ese recorte, la dotación quedó en torno a los 220 empleados. La decisión se da en un contexto de menor producción y caída de las ventas, y se suma a los ajustes que la compañía viene realizando desde el año pasado.

Ante la consulta de este medio por la situación de la empresa, la compañía se negó a responder. A mediados de 2025, la empresa ya había reducido un 40% su personal en la planta misionera, cuando pasó de 470 a 300 trabajadores en medio de lo que llamó un plan de reestructuración.

“La industria nacional del calzado enfrenta nuevos desafíos por la baja en la producción y la apertura de importacionesy Grupo Dass no es ajeno a esta crítica situación. Frente a la pérdida de competitividad por los altos costos locales y las cambiantes exigencias del mercado, sumado al nuevo contexto cambiario y comercial, hemos agotado todas las alternativas para mantener nuestra estructura actual", explicó en ese momento la compañía de capitales argentinos y brasileños.

Un año antes, ese mismo establecimiento había llegado a emplear a unos 600 operarios, cuando el nivel de actividad era más alto y los pedidos por parte de las marcas eran mayores.

El proceso se profundizó a principios de 2025, cuando Grupo Dass cerró definitivamente su planta de Coronel Suárez, en la provincia de Buenos Aires. Esa fábrica producía exclusivamente para Adidas y su cierre derivó en la desvinculación de unos 360 trabajadores. A partir de esa decisión, la empresa resolvió concentrar toda su producción en Misiones.

La planta bonaerense, que tenía capacidad para hasta 6000 empleados, había operado en su última etapa con menos de 400. Si bien continúa en manos del grupo, permanece cerrada y sin actividad. En tanto, Eldorado quedó como el único centro industrial del grupo en el país.

Según indicaron desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), la empresa tiene producción asegurada solo hasta junio de este año. Más allá de esa fecha, el nivel de actividad dependerá de los pedidos que realicen las marcas para las que produce.

El sector en crisis

Vicunha, productora de tela de denim que abastece a marcas nacionales como Kosiuko y María Cher, también atraviesa un proceso de ajuste que se hizo visible en los últimos meses.

Según explicó Pablo Jedwabny, presidente de Vicunha en la Argentina, a El Cronista, el impacto está ligado a la caída del consumo y al fuerte aumento de las importaciones.

El ejecutivo señaló que desde 2024, la actividad comenzó a mostrar señales de deterioro. A lo largo de ese año y durante 2025 se registraron suspensiones, paradas de producción y reducción de turnos. En algunos períodos, la producción llegó a frenarse por varias semanas, con esquemas que implicaron recortes salariales.

“El año pasado las tasas de interés eran muy altas y el capital de trabajo se volvió muy caro. No se podía seguir produciendo y acumulando stock”, agregó.

En sus años de mayor actividad, la planta sanjuanina llegó a contar con cerca de 600 trabajadores. Hoy ese número ronda los 480 trabajadores. “La producción cayó un 50% y la dotación un 20%”, precisó Jedwabny.

Otro caso es el de TN & Platex, uno de los principales grupos textiles del país, que decidió cerrar por tiempo indeterminado una de sus plantas productivas en la localidad de Los Gutiérrez, en la provincia de Tucumán, y suspender a 190 trabajadores.

La compañía informó que la producción en esa planta quedó detenida sin una fecha definida de reactivación. Como parte del proceso, inició gestiones para reubicar al personal suspendido en otras empresas con operaciones en la provincia.

El cierre de la planta tucumana se suma a una serie de ajustes que el grupo viene implementando en distintos puntos del país. En las semanas previas, TN & Platex suspendió una línea de producción de indumentaria en su planta de La Rioja, lo que derivó en desvinculaciones y la no renovación de contratos temporarios. Antes de eso, en noviembre de 2025, la empresa había reducido operaciones en su establecimiento de Monte Caseros, en Corrientes, con recortes en la fabricación de prendas deportivas y ropa interior.

Desde la empresa atribuyen estas decisiones a la caída de la demanda interna, al aumento de las importaciones de indumentaria y a las dificultades de financiamiento que enfrenta el sector.