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La Anónima, la cadena de supermercados de la familia Braun, sigue de compras. Luego de quedarse con el negocio de supermercados de Grupo Libertad en la Argentina compró Omarek, una empresa uruguaya que opera bajo el régimen de zona franca.
Entre las a actividades que realiza la compañía del país vecino se encuentra el almacenamiento de mercancías y materias primas.
Si bien desde Importadora y Exportadora de La Patagonia, sociedad dueña de La Anónima, no quisieron dar detalles sobre la adquisición, el comunicado de la firma a la Comisión Nacional de Valores (CNV) explica que la firma adquirida, con base en Montevideo, se dedica a actividades en zonas francas, incluyendo comerciales, industriales y de servicios.
Y en ese comunicado explicaron el objetivo de la compra: “La decisión fue considerada en el seno del Directorio de la Sociedad, y obedece a la necesidad y conveniencia de optimizar la operatoria de comercio exterior, valiéndose para ello de la intermediación, estructura y servicios de esta subsidiaria que será íntegramente de propiedad de la Sociedad”.
En detalle y según lo expresado a la CNV, las actividades que desarrolla Omarek son: comercialización de bienes, depósito, almacenamiento, acondicionamiento, selección, clasificación, fraccionamiento, armado, desarmado, manipulación o mezcla de mercancías o materias primas de procedencia extranjera o nacional, instalación y funcionamiento de establecimientos fabriles y prestación de servicios tanto dentro de la zona franca como desde ella a otros países y a territorio nacional no franco.
La Anónima de compras
A mediados de marzo de este año, La Anónima, liderada hoy por Nicolás Braun, anunció la compra parcial del fondo de comercio de la división de Hipermercados de Grupo Libertad lo que significó la incorporación de un centro de distribución y 12 nuevas sucursales: cuatro ubicadas en la ciudad de Córdoba, dos en Tucumán y el resto distribuidas en Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero.
Más allá de la operación en sí, la adquisición significó un avance importante de la empresa de retail que nació en la Patagonia, región donde es muy fuerte, hacia el norte del país.
La Anónima había sigo uno de los jugadores que se mencionó en un principio para pelear por la compra de la operación de Carrefour en la Argentina. Sin embargo, se bajó en una primera instancia. Con la compra redobló la apuesta sumando a sus 171 sucursales 12 más y lograr presencia en casi todo el país.
“Este acuerdo nos abre una oportunidad única de crecimiento y expansión en una región donde La Anónima casi no tenía presencia, lo que nos permite llegar a nuevos clientes y comunidades. Estamos convencidos de que estas tiendas potenciarán nuestra red comercial y refuerzan nuestro compromiso con el desarrollo del país”, declaró en ese momento Federico Braun, presidente del Directorio de La Anónima.

