Los Azules es el único de los mega proyectos mineros de cobre de clase mundial anunciado en la Argentina que ya tiene aprobado el ingreso al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Su CEO, Michael Meding, trabaja contrarreloj en conseguir el financiamiento que necesita para arrancar la construcción el año próximo y llegar al 2030 con la primera producción lista para entregar.
Con el interés de fondos del exterior, el apoyo de organismos internacionales, la búsqueda de socios que aumenten el capital y la salida a la bolsa antes de fin de año, está confiado en posicionar a Los Azules en la pole position de la carrera por el cobre argentino.
Meding, también VP de McEwen Copper (la compañía de Rob McEwen que posee otros proyectos en el mundo), aprovecha al máximo la situación actual de la Argentina. El país tiene un renovado interés de inversores extranjeros, dice.
La estabilidad macroeconómica y el consenso político que observa del gobierno nacional con las provincias, asegura que da la previsibilidad que espera el sector y que ya se materializa en la decisión de las más grandes mineras del mundo en instalarse en la Argentina. La demanda y los precios del cobre, apalancan esas decisiones para desarrollos multimillonarios en un contexto internacional cambiante.
Meding es directo para hablar sobre los u$s 4000 millones que necesita para financiar las próximas etapas de Los Azules. También, en diálogo con El Cronista, habló de infraestructura, Ley de glaciares y la competencia con Chile -un país que empieza a ver a la Argentina como claro competidor-.

Entrevista a Michael Meding, CEO de Los Azules, McEwen
-¿Observa un consenso real entre el gobierno nacional y las provincias para impulsar el desarrollo minero?
Absolutamente. Más allá de distintos tipos de partidos, hay una voluntad de trabajar conjunto. Se vió en la Expo Minera de San Juan a la que también vinieron gobernadores de provincias que no son las típicas mineras. Córdoba, por ejemplo, empuja el desarrollo minero, no porque quiera tener minería de gran escala en la provincia sino porque ve la oportunidad de integración comercial, de trabajo y de generación de riqueza para los cordobeses. Es una visión muy saludable porque va más allá de las divisiones. Yo conozco Argentina hace 16 años, llegué a Buenos Aires en 2009, y veo un verdadero cambio hacia dejar las diferencias políticas de costado y enfocarnos en empujar el desarrollo conjunto. También lo estamos viendo muy claro a nivel nacional. Argentina Week fue una expresión de la voluntad del país de abrir las puertas, de mostrarse, de mostrar qué se logró en temas de desregulación, competitividad y macroeconomía. Nueva York es el centro económico del mundo y me impresionó el equipo argentino, que empujan con la misma misión. Esto muestra al mundo que hoy la Argentina quiere ser distinta.
-¿Los resultados se van a ver rápido?
Ya los estamos viendo. Vemos inversiones. Están todas las grandes mineras de vuelta en el país como BHP, Rio Tinto, Glencore y First Quantum con inversiones por u$s 40.000 millones. Y hay muchas empresas chicas también apostando. Las inversiones que ya hicieron son muy grandes. Nosotros llevamos unos u$s 500 millones invertidos en los últimos cuatro años y medio, solo en Los Azules. Hay empresas de Oriente y Occidente apostando por la Argentina. Yo siempre digo: “La marea alta sube todos los barcos”. Eso da oportunidades a los grandes, pero también facilita inversiones para proyectos más pequeños y toda la cadena de valor.
-¿Es posible acercarse al desarrollo que tuvo Chile en minería?
En Chile ya están mirando con mucha atención qué hace Argentina. Algunos están preocupados y es lógico: Chile no quiere quedar atrás en competitividad. Fue un país muy competitivo hace 30 o 40 años en términos mineros. Pero, a mi modo de ver, se quedaron un poco atrás en otorgamiento de permisos, burocracia y reacción de los organismos. También perdieron parte de la estabilidad que existía antes, cuando era muy claro cómo funcionaban los acuerdos de inversión. Como dice Marcelo Orrego, el gobernador de San Juan: “La confianza se gana en gramos y se pierde en kilos”. Hay que tener cuidado porque una reputación puede caer de forma sostenida.
-¿Chile puede reaccionar?
Sí, yo creo que tienen que hacerlo. Pero también creo que Latinoamérica está posicionándose bastante bien. Las tensiones en Medio Oriente cambiaron el foco de inversión global. Estuve recientemente en Riad y en Dubái, antes de los conflictos, y hoy existen fondos soberanos del Medio Oriente buscando activamente diversificación e inversiones en Latinoamérica. Latinoamérica se va a beneficiar del aumento del precio del petróleo y el gas. Claramente eso beneficia a Argentina.
-¿Hay posibilidad que sean esos fondos los que lleguen a Los Azules?
Sí, hay varios fondos grandes que están trabajando con inversionistas en Estados Unidos y que tienen como destino claro invertir en recursos naturales en Latinoamérica. Es una de las posibles fuentes de financiamiento. Durante este año vamos a tener que avanzar porque necesitamos iniciar trabajos tempranos de construcción, comprar equipos y asegurarnos slots de fabricación. En los próximos meses vamos a tener asignadas instituciones específicas para distintas partes del financiamiento, como la toma de deuda.
-¿Alcanza para empezar?
Vamos a tener el financiamiento para la decisión de construcción y para empezar con los trabajos del próximo año: línea eléctrica, camino y campamento. El auge de construcción fuerte será entre 2028 y 2030, pero 2027 ya va a ser un año importante para nosotros.
-La infraestructura es uno de los grandes temas para la minería. ¿Contemplan que la inversión corra por cuenta del proyecto?
Hay distintas partes. Nosotros planificamos tener que hacer la infraestructura necesaria para mejorar las conexiones eléctricas y la capacidad de transporte sanjuanina. Hicimos ingeniería para aumentar la capacidad del sistema pensando no solo en nosotros sino también en otros proyectos como Vicuña y proyectos sanjuaninos. Mejorar la red es un beneficio para todos. Diseñamos junto con YPF la mejora de la red de San Juan y nuestra línea completa hasta el proyecto: San Juan-Iglesia, Iglesia-Calingasta y luego Calingasta-Los Azules.
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YPF se sube al boom minero con un producto inédito en el paísabre en nueva pestaña-¿Cuánto estiman invertir en infraestructura?
Depende un poco de qué se comparta con otros proyectos, pero se puede pensar en u$s 800 millones. Nuestra factibilidad está hecha considerando el 100% de esos gastos porque no sabemos qué va a pasar con otros proyectos.
-¿Qué obras incluye?
Vamos a hacer un camino que necesita un puente sobre el río de los Patos en Calingasta porque los puentes actuales no están preparados para equipos de gran porte. Y creemos que eso también es importante para los calingastinos, porque mejora el tránsito y conecta rutas provinciales. También necesitamos hacer un bypass de Villa Calingasta y Alto Calingasta para evitar el impacto de muchos camiones sobre las zonas urbanas. Queremos que el desarrollo sea positivo y no negativo para la gente.
-En Argentina siempre aparece la incertidumbre electoral. ¿Eso está frenando inversiones, pensando en las próximas elecciones?
Creo que hubo un acuerdo político amplio respecto de que Argentina necesita estas inversiones. Independientemente de las elecciones se va a respetar la ley y el RIGI. El RIGI es trascendente para la inversión. Ya vimos un flujo importante de capital hacia Argentina y nosotros seguimos invirtiendo. Ayuda que los argentinos sigan votando a favor de un modelo económico orientado al desarrollo y al progreso.
-¿Cómo evalúa la actual Ley de glaciares?
El proyecto Los Azules fue desarrollado para cumplir con la ley anterior. La factibilidad, la ingeniería y el trabajo de campo respetan esa versión. Creo que la Ley de glaciares tenía como objetivo proteger el agua, pero fue implementada con muchas imprecisiones. Y lo que no está bueno es tener imprecisiones. La versión actual es más clara. Sigue protegiendo el recurso estratégico del agua, pero da facultades a quienes conocen técnicamente la situación.
-¿Los Azules tiene glaciares o crioformas dentro del área?
Tenemos crioformas dentro del inventario provincial y nacional, pero no tenemos glaciares blancos. El proyecto fue emplazado considerando distancias mínimas respecto de esas áreas. Estuvo contemplado desde el diseño inicial. Hace años venimos trabajando con geólogos y glaciólogos. Nuestro enfoque siempre fue protección, estudio y cautela.
-¿Van a seguir haciendo estudios?
Para el desarrollo del proyecto no hace falta porque no las tocamos. Pero sí queremos seguir estudiando y generando información. Incluso hay investigadores interesados en usar nuestro camino para acceder a glaciares de la zona y nosotros les damos acceso.
Necesidad de financiamiento
-Hoy todos los grandes proyectos necesitan miles de millones de dólares. ¿Existe realmente interés por Argentina?
Existe y está basado tanto en el nuevo modelo económico como en los precios del cobre y otros minerales. Pero los proyectos de cobre de gran escala son otra dimensión. Estamos hablando de muchos miles de millones de dólares. La fase uno de Vicuña son u$s 7000 millones. Son números enormes que requieren horizontes claros y capacidad de planificación.
-¿Qué tan sensible es el desarrollo del proyecto al precio del cobre?
Los commodities son cíclicos. Uno tiene que desarrollar proyectos que resistan distintos escenarios. Nuestro proyecto tiene un costo total de u$s 2,11 por libra producida. El punto de equilibrio está en u$s 3,10 por libra. Entonces tenemos margen para sobrevivir a momentos complejos. También es importante que vamos a producir algo que se puede comercializar en todo el mundo. No dependemos exclusivamente de refinadoras chinas.
-¿Piensan vender parte de la producción en Argentina?
Sí. Queremos ser parte de la industrialización del país. Podría ser abastecimiento para empresas que hagan motores, cables, baterías, tubos o aleaciones. En San Juan existía una empresa de cables que podría volver. Tenemos una parte importante de producción aún no vendida y queremos que parte quede en la Argentina.
-¿Existe la posibilidad de vender el proyecto?
En los negocios todo depende del precio, pero creemos que tenemos un proyecto que no hay muchos en el mundo. La vida útil considerada en factibilidad es de 22 años, pero ya tenemos escenarios de 33 años y creemos que puede expandirse mucho más. Eso es típico en proyectos de cobre de gran escala: uno empieza y después encuentra más.
-¿Cuánto vale hoy Los Azules?
La última evaluación importante que hicimos fue en octubre de 2024 y daba alrededor de u$s 1000 millones. Desde entonces invertimos mucho más, publicamos el estudio de impacto ambiental y obtuvimos la declaración de impacto ambiental, así que el valor creció.
-Evaluaron salir a cotizar en bolsa. ¿Cómo está ese proceso?
Saldríamos antes de fin de año. Estamos evaluando Toronto Stock Exchange con doble listado en Argentina o alternativas vinculadas a Estados Unidos. La idea principal es facilitar que los argentinos puedan invertir en proyectos mineros y compartir el futuro de la empresa con nosotros. No creemos que el mercado argentino tenga hoy la profundidad suficiente para levantar grandes montos, pero sí es importante estratégicamente.



