AgroFides, una desarrolladora vinculada al sector del agro, lanzó un nuevo proyecto para la producción de pistacho en la provincia de San Juan. Se trata de un fideicomiso -una figura que permite reunir capital de distintos inversores- que en una primera etapa contará con 100 hectáreas productivas, con posibilidad de escalarlo en 50 hectáreas más para este año.
El proyecto permite que cualquier persona, a través de una inversión mínima de u$s 30.000 -el equivalente a una hectárea-, ingrese al negocio del pistacho, y obtenga un retorno estimado de entre 14% y 20% anual en dólares una vez iniciada la cosecha.
“La persona puede invertir en la cantidad de hectáreas que quiera. En esta primera etapa del proyecto hay 100 hectáreas disponibles. Si un inversor ingresa con el 5% de participación, que es el equivalente a cinco hectáreas, se lleva los dividendos de ese 5% cuando se comience con la cosecha”, señaló Juan Ignacio Ponelli, fundador y CEO de la compañía.
Ponelli es un productor de San Juan que además de AgroFides administra, desde 2018, 110 hectáreas de plantación de pistacho, producción que, una vez cosechada, destinará al mercado externo.
El pistacho tarda entre siete y ocho años en dar frutos y solo puede cultivarse en determinadas regiones del mundo debido a las condiciones climáticas y geográficas. En la Argentina hay plantaciones de pistacho en las provincias de San Juan (con más del 90% de la producción total), Mendoza y La Rioja.
“En los últimos 20 años, la demanda mundial de pistacho viene creciendo a un ritmo promedio del 6,5% anual, pero su oferta recién alcanza el 5 por ciento. Esta brecha se está profundizando cada vez más, lo que va a generar un déficit estructural para dentro de 10 a 15 años muy importante que, calculan, será de 250.000 toneladas”, explicó Ponelli.

Si bien actualmente el proyecto cuenta con 100 hectáreas, la firma proyecta sumar entre 100 y 300 hectáreas por año, hasta alcanzar las 5000 en el largo plazo, a medida que vayan ingresando inversores. Hasta el momento, un 30% del proyecto ya está fondeado y Ponelli estima que hacia fin de febrero esté en su máxima capacidad productiva.
“Como todavía no hay líneas de financiamiento para proyectos de mediano y largo plazo en Argentina, abrimos la posibilidad a inversores para que puedan entrar en el negocio del pistacho. Lo que hicimos fue armar este fideicomiso para seguir escalando la producción”, dijo.
En ese sentido, por cada hectárea plantada se obtienen, en promedio, 3500 kilos de pistacho. Todo el proceso, desde el desarrollo de infraestructura hasta la operación y la comercialización, es administrado en su totalidad por AgroFides.
“El inversor no le tiene que dedicar tiempo y no es necesario que tenga conocimiento sobre el pistacho. La propuesta está pensada tanto para pequeños como grandes inversores que buscan rentabilidad en dólares, renta pasiva y participación en un activo tangible de largo plazo”, indicó.




