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Casi un año y medio después del anuncio de la fusión entre Telecom y Telefónica, el Gobierno puso condiciones para que se haga efectiva la transacción. Según se informó oficialmente, la compañía deberá desprenderse de 6 millones de líneas de telefonía móvil a un nuevo competidor del sector de las telecomunicaciones.

La decisión fue adoptada por el Tribunal de Defensa de la Competencia, el órgano decisor de la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC), sobre la base de un informe técnico elaborado por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). El proceso de autorización de la transacción se demoró más de lo previsto y tuvo sucesivas prórrogas a los plazos que preveía la ley.

El organismo aclaró que la operación será rechazada si Telecom no cumple las condiciones establecidas. De esta manera, la compra no recibió una autorización sin reservas, sino que quedó subordinada a la ejecución de una serie de medidas destinadas a reducir la concentración del mercado.

Las condiciones que deberá cumplir Telecom

De los 6 millones de clientes móviles de los que se debe desprender Telecom, cuatro corresponden al área metropolitana de Buenos Aires, los restantes dos podrán ser de cualquier otra localidad del país. La transferencia tendrá que incluir la infraestructura necesaria para que otro operador pueda prestar el servicio.

Además, Telecom deberá garantizar durante dos años el acceso de ese nuevo competidor a su infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión. El objetivo es asegurar la continuidad del servicio mientras la empresa que reciba los clientes desarrolla su propia red.

La autoridad de competencia le exige a Telecom desprenderse de 6 millones de líneas de celulares para aprobar la fusión
La autoridad de competencia le exige a Telecom desprenderse de 6 millones de líneas de celulares para aprobar la fusión

Otra de las condiciones será la devolución de 130 MHz de espectro radioeléctrico. El esquema contempla la restitución inmediata de 60 MHz en todo el país, entregas adicionales en zonas consideradas de alta concentración y la incorporación del resto al mercado secundario para que pueda ser utilizado por otras compañías.

La decisión también alcanza al negocio de internet fijo. Telecom tendrá que desprenderse de clientes en aquellas localidades donde la empresa resultante de la adquisición concentre más del 50% del mercado minorista. Según informó la empresa a la Comisión Nacional de Valores, en total deberá ceder 211.400 abonados en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia y en Mendoza, Neuquén y Río Negro.

El comunicado oficial no precisó cuántos usuarios de banda ancha deberán transferirse ni identificó al eventual nuevo operador. Tampoco informó el plazo para concretar las desinversiones, un dato que debería estar incluido en la resolución completa del Tribunal, que aún no fue difundida públicamente.

Telecom dice que se exige una remediación excesiva

En Telecom todavía evitaban una evaluación definitiva de los próximos pasos hasta conocer la resolución completa. Fuentes de la compañía señalaron que la empresa fue notificada para analizar el detalle de la decisión y que, en función de ese texto, evaluará los plazos y las alternativas disponibles.

Sin embargo, en la compañía consideraron que la remediación impuesta es “excesiva” respecto de lo que se venía trabajando técnicamente con el organismo regulador y con Defensa de la Competencia. “No contempla la realidad de la industria ni de la competencia actual del sector TIC”, indicaron voceros de la empresa

La lectura interna es que el Tribunal de Defensa de la Competencia mantiene un análisis centrado en la cantidad de operadores tradicionales de telecomunicaciones y no incorpora, según esa visión, la competencia más amplia que enfrenta el sector. Además, mencionaron el avance de las plataformas OTT, que concentran una parte significativa del tráfico sobre las redes, y el crecimiento de la conectividad satelital, impulsada en el último año por Starlink, como factores que también deberían formar parte de la evaluación.

Las fuentes agregaron que la salida de Telefónica de la Argentina y de otros mercados de la región forma parte de un proceso de consolidación regional y global. Según esa mirada, la mayor demanda de tráfico de datos, el avance de la inteligencia artificial y la necesidad de inversiones en infraestructura obligan a las empresas del sector a ganar escala para sostener la evolución digital.

El impacto sobre el mercado

La ANC sostuvo que, sin estas medidas, la compañía resultante podría haber concentrado cerca del 70% de los servicios de telecomunicaciones. Con las desinversiones, estimó que esa participación se reduciría a aproximadamente el 50%.

La operación había sido objetada en junio de 2025 por la entonces Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. El organismo calculó que, en telefonía móvil, Telecom alcanzaría una participación del 58%, frente al 42% de Claro, lo que eliminaría a uno de los tres principales operadores nacionales.

El análisis también había detectado efectos sobre 186 localidades. En 114 mercados de internet residencial y 143 de telefonía fija, la empresa combinada podría superar una participación del 40% y, en algunos casos, quedar en una posición cercana al monopolio.

Telecom anunció en febrero de 2025 la compra de Telefónica Móviles Argentina por u$s 1245 millones. Desde entonces, el grupo consolidó los resultados de la compañía adquirida en sus balances, aunque la aprobación regulatoria definitiva permanecía pendiente.