Es uno de los grandes empresarios de la Argentina y entre sus negocios -diversificados con shoppings, millonarios proyectos de real estate, financieros y agropecuarios-, tiene uno que lo entusiasma: la minería. Eduardo Elsztain, presidente de IRSA, no se quiso perder hoy una de las grandes alegrías que esta industria puede dar con la reactivación de una mina.
En concreto, la minera Austral Gold, comandada por Elsztein, reanudó la actividad en el proyecto Casposo, ubicado en el departamento de Calingasta, en San Juan, con una inversión superior a los u$s 15 millones destinada a tareas de exploración y reacondicionamiento de planta.
La reapertura, dicen en la compañía, marca el retorno a la producción de uno de los emprendimientos mineros relevantes de la provincia.
Del acto participaron junto al presidente de Austral Gold, el gobernador sanjuanino Marcelo Orrego; el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero; el CEO de la compañía, Stabro Kasaneva; y el gerente de Casposo, Rubén Femenía.
El proyecto, adquirido en 2016, vuelve a operar tras un período de cuidado y mantenimiento. Según la compañía, la mina tiene una vida útil estimada de entre seis y siete años, con una producción proyectada cercana a las 120.000 onzas de oro equivalente.
El esquema operativo combina producción propia con el procesamiento de mineral de terceros, con el objetivo de posicionarse como un hub regional.

Actualmente, la operación genera más de 300 empleos entre directos e indirectos, con un 99% de trabajadores de San Juan, y un impacto en la economía local y en la cadena de proveedores del departamento de Calingasta.
Solo para este año, explicó Elsztain, “este proyecto generará exportaciones por u$s 60 millones", en línea con su estrategia de inversión de largo plazo en la provincia.
Durante el acto, Elsztain señaló que el proyecto demandó más de diez años de trabajo y destacó su contribución al desarrollo productivo y a la generación de divisas. Por su parte, Femenía remarcó que la reapertura es resultado de un proceso sostenido de trabajo y que la operación apunta a consolidarse como un centro de procesamiento regional, con foco en el empleo y el desarrollo.
En San Juan y en la minería, además de Casposo, Elsztain es el principal accionista de la mina de oro Hualilán, en Ullum.

La reactivación de Casposo se produce en un contexto internacional favorable para los metales, con altos precios y mayor demanda. En la Argentina, no paga retenciones.
El año pasado, la producción de oro cayó 6% pero las exportaciones crecieron 30% gracias a esos altos niveles de precios. Ese escenario, incluso, hizo que otros proyectos argentinos extendieran la producción con inversiones millonarias. Es el caso de Cerro Negro, de Newmont, que acaba de anunciar una ampliación que demandará un desembolso de u$s 800 millones.
En la Cámara de Empresarios Mineros (CAEM) estiman que este año, las exportaciones del sector llegarán a u$s 9000, un salto de 50%.
