En esta noticia
- Atalaya: una marca con casi ocho décadas de historia
- Cuánta plata hay que invertir para un local de Atalaya
- Las regalías: un esquema escalonado
- Facturación y retorno: qué dicen los números
- El perfil del franquiciado y el proceso de selección
- Atalaya: el plan de expansión para 2026
- Por qué apostar por una franquicia de Atalaya
Para millones de argentinos, el Parador Atalaya de Chascomús es una pausa obligada en el camino hacia la costa: el aroma de las medialunas de manteca, el mate y la ruta como telón de fondo. Pero esa experiencia que durante décadas estuvo reservada a las vacaciones ya no es exclusiva de los viajeros: gracias al sistema de franquicias que la marca viene desarrollando, los productos de Atalaya llegaron a locales urbanos, shoppings y aeropuertos.
Y la expansión recién empieza, porque Atalaya busca emprendedores con vocación de invertir y sumarse a su red de locales en el país.
Atalaya: una marca con casi ocho décadas de historia
Fundado hace casi 80 años, el Parador Atalaya construyó un vínculo emocional con el consumidor argentino que pocas marcas gastronómicas pueden replicar. “Atalaya tiene décadas de historia y un posicionamiento muy fuerte en la mente de los argentinos, especialmente asociado a la ruta, las medialunas y la experiencia familiar”, señaló Juan Castoldi, vicepresidente de la compañía, en diálogo con El Cronista.
Ese capital intangible es, precisamente, uno de los argumentos centrales que la empresa esgrime para atraer inversores. A diferencia de otras propuestas de franquicias, Atalaya combina reconocimiento de marca, producto de alta frecuencia de consumo y un modelo operativo estandarizable. “La medialuna es un producto de consumo transversal: desayuno, merienda, viaje, oficina, regalo o consumo impulsivo”, apuntó Castoldi, al enumerar las ventajas del modelo.
Hoy, la red cuenta con los dos locales históricos propios en Chascomús y más de 20 franquicias distribuidas en distintos formatos: locales urbanos a la calle, espacios en shoppings, aeropuertos y puntos sobre rutas de alto tránsito. El grueso de la operación está concentrado en la provincia y Ciudad de Buenos Aires, aunque el plan de expansión apunta a nuevos territorios.

Cuánta plata hay que invertir para un local de Atalaya
La inversión para abrir una franquicia Atalaya depende del tamaño del local. El costo de construcción y equipamiento ronda los u$s 1.200 por metro cuadrado, con locales que parten de los 150 m2 y pueden llegar a los 350 m2. Esto implica que la inversión total puede oscilar entre u$s 180.000 y u$s 420.000, según el caso, sin contar el canon de ingreso.
Castoldi detalló la composición de esa inversión: el 60% corresponde a obra civil y el 40% restante a mobiliario, equipamiento y stock inicial.
A eso se suma un canon de ingreso fijo de u$s 15.000.
Números clave de un vistazo
- Canon de ingreso: u$s 15.000
- Inversión por m²: u$s 1.200
- Superficie mínima típica: 150 m²
- Regalías: 5% el primer año, 6% el segundo, 7% el tercer año en adelante
- Facturación bruta mensual estimada: entre $70 y $170 millones (mayo 2026)
- Rentabilidad promedio: 12% a 15% sobre ventas netas
- Recupero estimado: dentro de los 30 meses
- Duración del contrato: 5 años
- Empleados por local: entre 10 y 12
Las regalías: un esquema escalonado
A diferencia de otras cadenas que aplican un porcentaje fijo de regalías desde el día uno, Atalaya propone un esquema progresivo: el fee sobre ventas netas es del 5% durante el primer año, sube al 6% en el segundo y se estabiliza en el 7% a partir del tercero.
La lógica es acompañar la curva de aprendizaje del franquiciado en los meses iniciales, cuando la operación todavía se está consolidando.

Facturación y retorno: qué dicen los números
Según Castoldi, la facturación bruta mensual de un local varía entre $ 70 millones y $ 170 millones (pesos), dependiendo de la modalidad, el tamaño y la ubicación. Esto se condice con una estimación publicada por la compañía que ubica la facturación neta promedio en u$s 60.000.
La rentabilidad proyectada se ubica entre el 12% y el 15% sobre las ventas netas, con un recupero de la inversión estimado en un plazo de hasta 30 meses.
El perfil del franquiciado y el proceso de selección
Atalaya no exige experiencia previa en gastronomía, pero sí pide compromiso y presencia. “Hoy, el contexto de Argentina requiere franquiciados activos”, subrayó Castoldi. Es que el modelo no está pensado para un inversor pasivo que delega por completo la operación: la revisión de costos, la eficiencia en los gastos y la gestión del equipo son parte central del trabajo cotidiano.
El proceso de incorporación comienza con una solicitud a través de www.atalaya.com.ar. A partir de ahí, el equipo de la empresa evalúa tanto la locación propuesta como el perfil del interesado, realiza un análisis de factibilidad económica y, si todo está alineado, se avanzan los contratos.
En cuanto a las ubicaciones, la marca prioriza puntos de alto tránsito: accesos a autopistas, arterias principales en ciudades, shoppings y aeropuertos. Para locales de ruta, el foco es el flujo vehicular; para los urbanos, la circulación peatonal.
El acompañamiento que ofrece Atalaya al franquiciado es integral. “La capacitación es 360°, se capacita desde lo operativo hasta lo administrativo y los reportes”, describió Castoldi. La empresa provee un manual de operaciones, un manual de arquitectura y uno de marketing. Los productos principales, que son las medialunas y la pastelería artesanal, se abastecen desde la fábrica propia, lo que garantiza uniformidad de calidad en toda la red.
Respecto del financiamiento, Castoldi explica: “Desde Atalaya financiamos algunos equipos menores, menos del 10% de la inversión”. Por lo tanto, el grueso de la inversión inicial debe ser aportado por el franquiciado.

Atalaya: el plan de expansión para 2026
La marca tiene un calendario de aperturas concreto para este año. “En 2026 ya abrimos en La Plata, y tenemos proyectado abrir en Ingeniero Maschwitz en junio, en el Aeropuerto de Ezeiza y en el shopping Abasto para julio”, detalló Castoldi. Además, la empresa se encuentra negociando la incorporación a otros centros comerciales como Unicenter y Tortugas Open Mall.
La mirada a mediano plazo apunta a salir del eje bonaerense y expandirse hacia otras provincias, siguiendo la misma lógica de puntos estratégicos con alto volumen de tránsito que caracterizó el crecimiento hasta ahora.
Por qué apostar por una franquicia de Atalaya
Para Castoldi, la propuesta de Atalaya reúne atributos que no suelen encontrarse juntos en el mercado de franquicias gastronómicas: “Una empresa familiar con 80 años de trayectoria y un vínculo emocional con nuestros clientes que perdura en el tiempo, logrando un reconocimiento que alcanza las nuevas generaciones. A eso se suman la facturación inmediata, la rentabilidad atractiva y el respaldo operativo de una marca que ya tiene el modelo probado”.
De esa manera, la propuesta subraya que el inversor no parte de cero: se suma a una historia que el consumidor argentino ya conoce y elige.




