Con 10.000 m² de showrooms, espacios de experiencia y servicios de alta gama; está a punto de inaugurarse el más importante polo de venta de autos de lujo del país. Se trata del proyecto donde ultiman detalles Autovisiones y Ditecar -los concesionarios de algunas de las marcas automotrices premium más relevantes del mundo- ubicado bajo el viaducto Mitre, sobre Avenida del Libertador, en Capital Federal.

A partir de agosto comenzará la apertura de las concesionarias y, en septiembre, la inauguración oficial del tramo Libertador de VíaViva consolidará al proyecto como el mayor hub automotriz de lujo de la Argentina.

Paulo Gonzalez Toledo (Director de Obra, Curador y Coordinador General de Obra) y 
Federico Pieruzzini (Presidente y CEO de Ditecar)
Paulo Gonzalez Toledo (Director de Obra, Curador y Coordinador General de Obra) y Federico Pieruzzini (Presidente y CEO de Ditecar)

Paulo Gonzalez Toledo -Director de Obra, Curador y titular de Inarch- y Federico Pieruzzini -presidente y CEO de Ditecar- junto a un socio coreano son los responsables del proyecto ViaViva, que nació de la transformación de los terrenos liberados por el levantamiento del Ferrocarril Mitre en 2019 y que demandará una inversión de u$s 45 millones.

Son 3,9 km de vías elevadas que eliminaron nueve barreras históricas en Belgrano y Palermo y generaron una franja urbana de 4,5 km que hoy se transforma en un corredor de usos mixtos con seis hectáreas de espacio público, ciclovías, corredores peatonales y 150 locales comerciales.

El proyecto se desarrolla en tres tramos. El primero es el del Barrio Chino (Monroe–Sucre), inaugurado y en plena actividad; un polo gastronómico asiático con más de 100 locales y entre 20.000 y 25.000 visitantes diarios. El segundo es el de Libertador (La Pampa–Olleros), actualmente en construcción. Allí estará el hub automotriz premium y de servicios de lujo. Una última etapa prevista hasta ahora llegará al Hipódromo (Olleros–Dorrego), con entretenimiento, gastronomía y cultura integrados a los Bosques de Palermo.

En diálogo con El Cronista, el CEO de Ditecar, Federico Pieruzzini explicó los detalles del polo automotor, en el que los concesionarios invirtieron cerca de u$s 5 millones.

–¿Cómo definirías el espacio de Vía Viva?

–Vía Viva es el proyecto más largo de América. No el más grande, sino el más largo, porque tiene 4,5 kilómetros de extensión. Va desde el Barrio Chino, en Belgrano, hasta la zona del Hipódromo. Ya casi todo lo que está debajo de las vías está tomado por los próximos locales. Es un proyecto que funciona como un shopping abierto: son locales que alquilamos a distintos grupos.

–¿Qué marcas estarán presentes en el polo automotor?

–Por un lado está el grupo Autovisiones (con Audi, Ducati, Kia y Hyundai). Por otro lado está Ditecar, con Volvo, Land Rover, Jaguar y MG.

–¿Va a funcionar como una concesionaria tradicional?

–Sí, claro. Va a haber vehículos exhibidos y todo está pensado para que el cliente tenga una experiencia completa: estacionamiento de cortesía, test drives y espacios preparados para recibirlo. La idea es que este polo, ubicado sobre la arteria más importante de la ciudad, que es Avenida del Libertador, también se transforme en un paseo familiar.

–¿Qué significa eso?

–Lo pensamos como un concepto similar al de Cariló, donde la gente pueda venir en familia, ver autos, almorzar, tomar un café o cenar. Queremos que sea una experiencia más amplia que la de una concesionaria tradicional.

–¿Van a ser la concesionaria más grande del grupo?

–No sé si las más grandes, pero sí tienen dimensiones importantes. Todo está construido bajo los últimos estándares de marca. No hay concesionarias con estos estándares en Sudamérica.

–¿Qué las diferencia?

–Hay muchos detalles. Las cocheras tienen cargadores eléctricos y forman parte de un proyecto sustentable. Son 180 cocheras públicas pagas. Además, todo el desarrollo fue pensado con estándares internacionales.

–¿Qué nivel de inversión demandó?

–La inversión total del proyecto ronda los u$s 45 millones. En lo que respecta a las concesionarias, la inversión fue de aproximadamente u$s 5 millones.

–¿Qué implicó construir espacios con esos estándares?

–Se importaron materiales y equipamiento siguiendo los lineamientos de las marcas. Desde pisos hasta baños, cartelería, revestimientos, etc. Estos locales tienen una característica particular: son 360 grados, no tienen una medianera tradicional. Eso genera costos mucho más altos.

–¿Hubo cambios durante la ejecución del proyecto?

–Sí, como sucede en cualquier obra de esta escala. Se fueron incorporando mejoras y detalles. Por ejemplo, todos los locales están elevados entre 30 y 35 centímetros respecto del nivel de la calle para que los autos puedan verse mejor. Además, los espacios están libres de columnas para facilitar la exhibición de vehículos, lo que implicó soluciones de ingeniería específicas.

–El proyecto comenzó en 2023, en un contexto económico muy distinto. ¿Cómo evaluás el escenario actual?

–Con resiliencia. Argentina siempre obliga a adaptarse. Nunca todo es bueno ni todo es malo. Lo importante es mantener la constancia y encontrar equilibrio. Cuando arrancamos había una brecha cambiaria importante y la inversión rendía de otra manera. Hoy los costos aumentaron y hay que ser mucho más preciso. Esperábamos una baja de impuestos que todavía no llegó, pero forma parte de los riesgos que uno asume.

–¿Cómo ves el mercado automotor?

–Hoy por lo menos hay reglas claras y una proyección más previsible. Después cada empresa tiene que saber moverse dentro de ese marco. Creo que 2026 va a terminar siendo un año similar a 2025. Los segmentos generalistas vienen un poco más lentos, pero los vehículos de alta gama fueron beneficiados por la baja del impuesto interno. El segundo semestre debería compensar la desaceleración inicial. Y estoy convencido de que 2027 será un año de crecimiento.

–¿Cómo impactó la apertura para los autos importados?

–Es positiva porque genera previsibilidad. En nuestro caso tenemos un cupo de 3000 vehículos para este año y entendemos que podríamos vender más si dispusiéramos de más unidades. También creemos que sería conveniente avanzar hacia un esquema más amplio para vehículos eléctricos e híbridos, con reglas más estables y previsibles.

–¿Cómo está funcionando MG en el mercado local?

–Venimos muy bien. Nosotros no estamos obsesionados con los patentamientos. Miramos el negocio de manera integral. Entendemos que el concesionario tiene que ser rentable y que las inversiones que realiza requieren una visión de largo plazo.