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La mejor forma de reducir la temperatura del interior del coche durante los días de calor es utilizar una funda exterior que cubra gran parte de la carrocería y las superficies acristaladas. Así lo determinó un estudio del Real Automóvil Club de Alemania (ADAC), que comparó distintos sistemas de protección solar para medir cuánto se calienta un vehículo estacionado al sol.

Los resultados mostraron diferencias de hasta 10 °C entre un automóvil sin protección y otro cubierto con una funda exterior, por encima de la eficacia de los parasoles interiores convencionales.

¿Cuál es la mejor forma de evitar que el coche se caliente?

La funda exterior completa, también conocida como media funda, fue la solución más eficaz de la prueba del ADAC. Según los resultados publicados por el organismo, el vehículo protegido alcanzó los 43 °C en el habitáculo, mientras que el automóvil sin ningún sistema de protección llegó a los 53 °C.

El ensayo fue realizado en 2021 por ingenieros del centro técnico del ADAC, situado en Landsberg am Lech, Alemania. Para comparar los resultados, utilizaron siete unidades del mismo modelo de Dacia Duster, estacionadas al sol durante las horas de mayor calor y equipadas con diferentes accesorios de protección solar.

De esta manera, descubrieron que la funda exterior reduce la exposición directa del vehículo a la radiación solar y evita que los cristales y las superficies interiores acumulen tanto calor.

Una vista aérea de varios vehículos estacionados al aire libre, donde se aprecian diferentes accesorios de protección solar, destacando una lona cubriendo la parte superior de un SUV negro.
Una vista aérea de varios vehículos estacionados al aire libre, donde se aprecian diferentes accesorios de protección solar, destacando una lona cubriendo la parte superior de un SUV negro.Real Automóvil Club de Alemania

¿El parasol interior sirve para bajar la temperatura?

El parasol reflectante colocado dentro del parabrisas tuvo un resultado inferior al de las alternativas exteriores. En la prueba, el habitáculo alcanzó los 49 °C, apenas 4 °C menos que el vehículo sin protección, de acuerdo con las mediciones del ADAC.

Esto no significa que el parasol interior sea inútil. Su principal ventaja consiste en reducir el calentamiento de superficies expuestas a la luz solar, como el volante y el salpicadero. Sin embargo, al colocarse detrás del cristal, parte de la radiación ya atravesó el parabrisas antes de ser reflejada.

Por eso, aunque es un accesorio habitual para proteger el interior del coche en verano, no es la alternativa más efectiva cuando el objetivo principal es reducir la temperatura del aire dentro del habitáculo.

¿Qué protector solar para coches quedó en segundo lugar?

El protector reflectante instalado por fuera del parabrisas fue la segunda opción más eficaz del estudio. Con este sistema, la temperatura interior llegó a los 45 °C, ocho grados menos que en el automóvil sin protección.

La diferencia se explica porque el accesorio exterior refleja la radiación solar antes de que atraviese el vidrio y caliente el tablero, los asientos y otros elementos del vehículo.

En cambio, colocar una tela blanca sobre el salpicadero permitió alcanzar los 50 °C. Aunque redujo ligeramente el calentamiento, su efecto fue menor que el de la funda completa y el protector exterior del parabrisas.

¿Qué otros factores influyen en la temperatura del coche?

El estudio también evaluó el efecto de los cristales tintados y el color de la carrocería. Según el ADAC, las lunas traseras tintadas redujeron poco la temperatura del aire en la parte delantera, aunque ayudaron a mantener más frescos los asientos traseros.

El color exterior también influyó: un vehículo negro puede calentarse más que uno blanco bajo el sol, debido a la mayor absorción de radiación de su carrocería. La diferencia registrada en la superficie metálica fue considerable, aunque no se tradujo de manera proporcional en la temperatura del habitáculo.