

Premier Graphene quiere vender armamento a Sedena
No es la primera vez que en El Cronista nos hemos referido a Premier Graphene y sus singulares relaciones comerciales con la Secretaría de la Defensa Nacional.
En esta ocasión, la empresa basada en El Centro, California, avisa que el SAT dio su visto bueno para inscribir a su filial mexicana HGI Industrial Technologies, en el Sector 4 del Padrón de Importadores de Sectores Específicos.
El Sector 4, valga decirlo, incluye la proveeduría de armas de fuego, refacciones, accesorios y municiones, productos que requiere la Sedena.
La Sedena, siempre de acuerdo a Premier Graphene, ha comprado a estas empresas cinturones y otros productos tácticos.
Con la inscripción en el padrón de proveedores, HGI Technologies tiene el permiso de “importar productos bajo las clasificaciones arancelarias aplicables, incluidas las municiones clasificadas en la fracción 9306.30.99. Esta clasificación abarca bombas, granadas, torpedos, minas, misiles, cartuchos y otras municiones, proyectiles y sus partes (incluidos perdigones, balines y tacos para cartuchos), así como municiones relacionadas, tales como granadas de mortero y otras municiones y accesorios especializados, incluidos aeronaves y buques para uso militar, en cada caso sujeto a las regulaciones y restricciones no arancelarias aplicables”, dijo la empresa.
Si bien Premier Graphene y su filial HGI Industrial Technologies ya tienen el aval del SAT en México, están a la espera de que el gobierno de EE.UU. los certifique para poder exportar los productos a los que hace alusión del lado mexicano.
Se trata de la ITAR Certification y la ITAR Brokerage Certification.
En la primera, se trata del permiso oficial del gobierno estadounidense de fabricar, exportar o importar artículos y servicios de defensa. Sin esa certificación, una empresa no puede vender ni transferir estos materiales ni tecnologías a otros países.
Y la segunda es una autorización especifica para actuar como broker en transacciones internacionales de defensa. Es decir, permite a una empresa actuar legalmente como puente comercial en contratos de defensa complejos sin incurrir en violaciones de tráfico de armas.
En resumidas cuentas, contar con el permiso del SAT en México les permite importar el armamento, pero necesitan la certificación ITAR (para sus materiales) y la certificación de brokerage ITAR (para intermediar contratos) por parte de EE.UU. para poder concretar acuerdos militares de mayor escala y valor económico con las Fuerzas Armadas.
México es una mina de oro para la dueña de Ozempic
Resulta que la población obesa de un país es un tesoro para la firma con el mayor arsenal médico para tratar condiciones relacionadas con el sobrepeso de las personas.
Es el caso de la firma danesa Novo Nordisk, que entre su portafolio tiene a dos de las bestsellers del mundo médico de los últimos años: Ozempic y Wegovy.
La empresa lo dice sin ambages: México es un mercado que les emociona pues “es nuestro mercado de obesidad más grande dentro de los mercados emergentes”, dijo en el Analyst e Investors Day Emil Larsen, el vicepresidente a cargo de operaciones internacionales de Novo Nordisk.
Gracias a sus gestiones ante la Cofepris, la firma que en México lidera Patricia Field, consiguió extender el control de Ozempic más allá de 2029.
Y, en el caso de Wegovy, la empresa también tiene el visto bueno de Cofepris para introducir su tratamiento para el manejo integral de peso de semaglutida oral y podría iniciar antes de que termine el año.
La empresa tiene mucho mercado por abarcar para obtener buenos recaudos, como el propio Larsen observa: “Es un mercado donde 7 de cada 10 mexicanos —mexicanos adultos— viven con obesidad y sobrepeso”.
Como parte de esto, Larsen afirma que aprovechando el compromiso del gobierno para atender los problemas derivados de la obesidad, han puesto el ojo en México como un centro para ensayos clínicos globales.
Cabe destacar que, como parte de su relación con instituciones globales para prevenir el sobrepeso infantil, Novo Nordisk anunció también una inversión de u$s 18 millones con la Unicef.
Esto es para reforzar un programa existente desde 2019 y que ahora abarcará de 2027 a 2030 y que busca un alcance de 80 millones de menores en México, Colombia, Indonesia, Filipinas, India, Egipto y Kenya.
Los fondos de la farmacéutica danesa respaldarán políticas basadas en evidencia y servicios de prevención de la obesidad y el sobrepeso infantil.
AutoZone: apuesta por México más que por Brasil
Los que se pueden decir que marchan ATM, o sea a toda… máquina, son los de AutoZone.
La cadena de refaccionarias cerró su cuarto trimestre fiscal 2026 con el milenio de tiendas en México. De hecho, son ya 1,001 sucursales en todo el país, producto de la apertura de 118 unidades en lo que va del año.
De acuerdo a su reporte financiero, las ventas internacionales, que incluyen a México y 167 tiendas en Brasil, crecieron 10.7% en el trimestre (1.3% en moneda constante) y la empresa preve una aceleración para el nuevo año fiscal en los tres países donde opera (con Estados Unidos como referente principal).
En este sentido, el CEO, Philip Daniele, comentó que el mayor enfoque de la empresa lo destinará a sus dos mercados principales, Estados Unidos y México.
Esto incluye reforzar la estrategia de crecimiento y la asignación de capital. En el caso de México, la empresa define este mercado como el pilar y la prioridad en su expansión internacional.
Como parte de este empuje, AutoZone recién inauguró un centro de distribución en Monterrey y puso la piedra para una nueva instalación en León, Guanajuato, y que entrará en operación a fines del año fiscal 2028 “para apoyar nuestra expansión internacional”, dijo Daniele.
En cuanto a finanzas, la empresa tuvo un efecto positivo por el fortalecimiento del peso, que durante el periodo de referencia ganó 9% ante el dólar. Esto significó un tailwind de u$s 70 millones en ventas, con 21 millones en beneficio operativo.
Para el año fiscal 2028, la empresa espera abrir unas 120 tiendas nuevas en México y unas 300 en EE.UU.






