

La presencia de autopartes chinas en México creció de forma acelerada. De acuerdo con un informe de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC), las exportaciones de bienes intermedios desde China hacia el país se multiplicaron en los últimos años, sobre todo en el rubro automotriz.
En 2013, México importaba aproximadamente 2,000 millones de dólares en autopartes desde China. Para 2023, esa cifra trepó hasta casi 5,300 millones. Solo tres categorías -partes y accesorios de carrocería (711.3 millones), piezas de freno (613.4 millones) y rines (562.7 millones)- representaron más del 36% del total importado en ese año.
Este aumento coincide con un proceso de reconfiguración de la cadena de suministros globales, en el que México juega un papel clave como destino de inversiones industriales y nodo logístico hacia América del Norte.

¿Cómo usan las empresas chinas a México para esquivar aranceles de EE.UU.?
El informe de la USITC sugiere que este crecimiento no responde solo a una lógica comercial tradicional, sino a una estrategia de triangulación para evitar los altos aranceles que Estados Unidos impuso a los productos chinos durante el gobierno de Donald Trump y que en gran parte se mantienen vigentes.
En concreto, el documento advierte que algunas compañías chinas estarían utilizando a México para ensamblar productos -como piezas automotrices fundidas en aluminio- y luego exportarlos a EE.UU. como bienes mexicanos.
De esta forma, logran acceder al mercado estadounidense con tarifas mucho más bajas, incluso cuando los componentes no cumplen con los requisitos de contenido regional establecidos por el T-MEC (que exige entre un 60% y 75% de insumos norteamericanos, según el componente).
Durante 2023 se registraron por lo menos tres inversiones chinas en territorio mexicano destinadas a plantas de fundición de aluminio por un total de 650 millones de dólares.
El aluminio, cuando se exporta directamente desde China, enfrenta un arancel del 25% en EE.UU. bajo la Sección 232. Procesarlo en México reduce esa carga, y aunque aún se pagan ciertos impuestos, son mucho menores.
México y Estados Unidos refuerzan reglas para frenar elusión comercial desde China
Para frenar esta estrategia, México y Estados Unidos firmaron en julio de 2024 un acuerdo bilateral que aclara que el aluminio fundido en China y luego procesado en México no se considera automáticamente de origen mexicano, y por tanto no queda exento de los aranceles de la Sección 232, salvo que cumpla con las reglas de origen del T-MEC.
Sin embargo, la estrategia china no parece perder impulso. El informe de la USITC advierte que la tendencia va en aumento y que podría implicar consecuencias regulatorias significativas para el acuerdo comercial trilateral.
Ante este panorama, sectores industriales y empresariales mexicanos han comenzado a encender las alarmas. Algunos empresarios propusieron aplicar aranceles de hasta el 100% a productos chinos, argumentando un incremento del contrabando, una creciente competencia desleal y la corrupción en aduanas.





