

Acronis redobla su presencia tecnológica en Puebla
En unos días, la firma servicios gestionados de tecnología Acronis abrirá las puertas de su nueva aula de tecnología en la Escuela Rural Productiva de Tepetzintán, Puebla.
Se trata de un proyecto en alianza con su socio VirtualTech, en un plan multianual para llevar planes de educación tecnológica a estudiantes en zonas rurales del país.
En años recientes, Acronis, que con sus partners tecnológicos y su canal de distribución provee de servicios de ciberseguridad y soluciones tecnológicas a clientes empresariales, tiene una estrategia marcada de detonar el talento en áreas informáticas.
Con un énfasis en soluciones gestionadas desde sus centros de datos, Acronis busca crecer a dobles dígitos los próximos años, por lo cual busca detonar el talento tecnológico entre estudiantes y profesionales.
En la sierra norte de Puebla, Acronis da continuidad a un proyecto iniciado en 2024, para lo cual dotará de acceso a herramientas tecnológicas a unos 80 alumnos de una comunidad principalmente hablante de náhuatl, combinando educación digital con la preservación de saberes agrícolas ancestrales.
Humo negro en Altamira
Cabot refuerza su huella industrial en México con la compra de Mexico Carbon Manufacturing MXCB a Bridgestone, operación que consolida a Altamira como uno de los polos clave de producción de negro de carbón para la industria llantera y de hule en Norteamérica. La transacción, valuada en u$s 70 millones y anunciada originalmente en agosto de 2025, quedó formalmente cerrada tras la obtención de las autorizaciones regulatorias en México.
El activo adquirido es una planta de refuerzo de carbones puesta en marcha en 2005 y ubicada puerta con puerta de la instalación de Cabot en Altamira, que funciona desde 1990, lo que permitirá integrar operaciones, compartir recursos y optimizar logística.
Cabot destacó que el sitio puede producir múltiples tipos de carbones de refuerzo, un insumo crítico para la fabricación de llantas y productos de hule industrial, en un mercado donde se espera un crecimiento sostenido de la demanda en la región del T-MEC.
La compra se acompaña de un acuerdo de suministro de largo plazo con Bridgestone, socio histórico de Cabot desde la década de 1950, que garantiza volumen para sus plantas de llantas en México y el resto de América. En el país, Cabot atiende principalmente a fabricantes de llantas y autopartes —con Bridgestone como cliente ancla— así como a productores de hule y compuestos para los sectores automotriz y de construcción, que se benefician de contar con suministro local frente a la volatilidad logística global.
Aunque MXCB es una operación relativamente compacta, con algunas decenas de empleos directos, Cabot prevé mantener al personal e integrar la planta a su red global, fortaleciendo el corredor exportador de negro de carbón desde Altamira hacia Norteamérica y América Latina. La empresa subrayó que la expansión de capacidad en México mejora la confiabilidad de suministro para sus clientes y respalda una estrategia de crecimiento en mercados núcleo, en un contexto de relocalización de inversiones automotrices hacia el país.
Refuerzo de primera en Ciudad Juárez
Stoneridge vendió su negocio de Control Devices en Ciudad Juárez, pero blindó a México como eslabón estratégico en su nueva etapa enfocada en electrónica automotriz y vehículos comerciales.
La firma basada en Michigan, EEUU, opera como diseñador y fabricante de equipo eléctrico y de alta ingeniería que son la base de componentes y módulos para clientes como Navistar o Daimler Chrysler.
La venta de Control Devices fue a una firma propiedad del fondo de inversión Center Rock Capital Partners por u$s 59 millones, recursos que usará para reducir deuda y apuntalar su balance.
Asimismo, la empresa afirma que, lejos de replegarse, mantendrá la producción vinculada a ese negocio desde su planta de Ciudad Juárez, Chihuahua, a través de un contrato de manufactura por tres años, con renovaciones automáticas.
El contrato garantiza que la maquiladora de Juárez siga fabricando componentes para el ahora exsegmento de Stoneridge, con precios fijos los primeros tres años y ajustes posteriores ligados al INPC mexicano. Así, la compañía consolida a México como plataforma de costos competitivos y suministro continuo hacia armadoras de camiones y vehículos comerciales en Norteamérica.
Además de Navistar y Daimler Chrysler en México, a nivel global, Stoneridge tiene como clientes a grandes fabricantes de vehículos comerciales y pesados como Volvo, Scania, MAN, DAF, Isuzu, TEMSA y otros.






