En esta noticia

La inversión en inteligencia artificial perfilaría un escenario de mayor crecimiento global en 2026, impulsado por un aumento del gasto de capital en infraestructura tecnológica y energética, mientras que en México la incertidumbre asociada a la revisión del T-MEC mantendría contenida la inversión, advirtió Priscila Robledo, economista jefa de Fintual.

En entrevista, la especialista explicó que el optimismo para el próximo año se sustenta en la expectativa de una aceleración coordinada de las principales economías, particularmente Estados Unidos y Europa, derivada del desarrollo de la IA.

“Creemos que va a haber una especie de aceleración coordinada en las principales economías, impulsada por el gasto de capital ligado a la inteligencia artificial”, señaló.

IA impulsaría productividad, mercados y nuevas salidas a bolsa

Robledo detalló que este ciclo de inversión abarcó desde centros de datos hasta infraestructura energética, y que la adopción de la IA podría traducirse en un aumento de la productividad de carácter histórico.

“La adopción de esta tecnología eventualmente va a generar una aceleración en la productividad que creemos que podría ser histórica”, afirmó.

En los mercados financieros, explicó que el impacto positivo de este proceso ya se había reflejado en las empresas más consolidadas del sector tecnológico, pero comenzó a ampliarse hacia compañías de una etapa intermedia.

“Donde ya se vio el optimismo fue en las empresas más maduras, como las Magnificent Seven, por ejemplo Amazon Web Services o Microsoft Azure, pero ahora empezamos a ver que este impacto se activa también en compañías de etapa intermedia”, dijo.

En ese contexto, anticipó que a partir de 2026 podrían observarse nuevas salidas a bolsa de empresas vinculadas al desarrollo de modelos de inteligencia artificial.

“Estamos hablando de compañías como OpenAI o Anthropic, que todavía no cotizan, pero que probablemente empiecen a hacerlo desde 2026, lo que permitiría que los retornos se vean de forma más generalizada en el mercado”, sostuvo.

No obstante, la economista subrayó que el escenario constructivo convivió con riesgos relevantes. A nivel global, indicó que la reciente disipación de las tensiones comerciales debía interpretarse más como una tregua que como un cambio estructural.

“Es algo positivo, pero los riesgos permanecen. Que vuelvan a empeorar las tensiones comerciales es el riesgo número uno que identificamos para 2026”, advirtió.

Para México, ese riesgo fue aún más latente. Robledo afirma que la renegociación del T-MEC, prevista para iniciar a mediados de 2026, representa un punto crítico para la economía nacional.

“Para México este es un riesgo mucho más latente que en otros países, porque la revisión del tratado es un parteaguas que define el rumbo económico y mantiene contenida la inversión”, explicó.

En materia de estrategia de inversión, la economista jefa de Fintual señaló que, para un inversionista basado en México, un portafolio equilibrado debía combinar instrumentos de deuda local con exposición a renta variable en moneda extranjera.

“Seguimos viendo atractivos los instrumentos de deuda local y creemos que tiene sentido mantener exposición a renta variable global, porque tenemos una visión optimista para 2026 y los próximos años”, afirmó.

Robledo añadió que este enfoque se apoyó en un entorno de tasas de interés que todavía se ubicaron por encima de los niveles de equilibrio y en la expectativa de que la inteligencia artificial continúe generando oportunidades de crecimiento a nivel global.

“Creemos que el desarrollo de esta tecnología puede generar ganancias sin precedentes y que será un fenómeno global”, indicó.

Finalmente, destacó que, pese a la pérdida de fortaleza del dólar frente a otras monedas, el desempeño de los mercados accionarios se mantuvo sólido, impulsado por la expectativa de un cambio estructural en la productividad.

“Si uno se fija en los retornos de las acciones, los mercados han andado muy bien y gran parte de esto se explica por la expectativa de un cambio estructural ligado a la inteligencia artificial”, concluyó Priscila Robledo.