

La tensión en Oriente Medio escaló de forma abrupta luego de que Israel y Estados Unidos lanzaran una ofensiva contra objetivos estratégicos en Irán, en una operación que marca uno de los episodios más delicados en la región en los últimos años.
En este contexto, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) exhortó a los mexicanos que se encuentran en la zona a extremar precauciones, mantenerse informados a través de canales oficiales y registrar su ubicación ante las representaciones diplomáticas.
Los ataques, dirigidos contra instalaciones vinculadas al programa militar iraní y capacidades de misiles, fueron justificados por Israel como una acción preventiva ante amenazas inminentes. Washington respaldó la operación, lo que elevó la dimensión geopolítica del conflicto.
En respuesta, Teherán activó su capacidad de represalia con el lanzamiento de misiles y drones contra posiciones asociadas a fuerzas estadounidenses en la región, ampliando el riesgo de una confrontación de mayor escala.
La fuerza iraní
Irán cuenta con un entramado militar robusto que combina fuerzas convencionales, la Guardia Revolucionaria y una red de aliados regionales. Si bien la superioridad tecnológica y aérea de Estados Unidos es ampliamente reconocida, analistas advierten que un enfrentamiento prolongado podría derivar en un conflicto asimétrico, con impactos en rutas energéticas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, por donde transita una porción significativa del comercio mundial de crudo.
Los mercados internacionales reaccionaron con cautela ante la posibilidad de interrupciones en el suministro energético y un eventual encarecimiento del petróleo. La volatilidad también se trasladó a activos refugio, en medio de la incertidumbre sobre la duración y alcance de la crisis.
En guardia la SRE
Para México, más allá de la dimensión diplomática, el foco inmediato está en la seguridad de sus ciudadanos en la región. La SRE reiteró que mantiene comunicación permanente con sus embajadas y consulados, y pidió a los connacionales seguir las recomendaciones locales de protección civil.
Mientras la comunidad internacional insiste en llamados a la desescalada, el escenario permanece abierto.
El equilibrio entre disuasión, represalias y diplomacia definirá si el episodio se contiene o si deriva en una confrontación regional con consecuencias económicas y políticas de alcance global.


