

Los pagos digitales en América Latina están por dar un giro estructural con una estrategia de Visa para eliminar el uso de contraseñas y números de tarjeta en las compras en línea, un cambio que ya muestra hasta 50% menos fraude en transacciones autenticadas con biometría, de acuerdo con datos de la compañía.
“El objetivo es quitar fricciones que hoy generan abandono de compras y, al mismo tiempo, elevar los estándares de seguridad”, señaló Romina Seltzer, líder de Innovación de Visa para América Latina y el Caribe. “Queremos que pagar en internet sea tan simple y natural como hacerlo en una tienda física”.
La estrategia se basa en sustituir claves, códigos y formularios extensos por identidad digital, a través de autenticación biométrica y tokenización.
El anuncio llega en un momento de fuerte expansión del comercio electrónico en la región, con mercados como México entre los de mayor crecimiento en volumen de pagos digitales.
El fin de las claves olvidadas y los formularios interminables
El eje central de esta nueva etapa es Visa Payment Passkey, una tecnología que ya se encuentra en pruebas piloto en países como Brasil y Guatemala.
En lugar de ingresar contraseñas o esperar códigos de verificación, el usuario confirma su identidad mediante huella digital o reconocimiento facial desde su propio dispositivo.
“Las contraseñas son uno de los puntos más débiles del ecosistema digital”, afirmó Seltzer. “Se olvidan, se repiten o se roban. Con biometría, la identidad está vinculada directamente a la persona y a su dispositivo”.
Visa aseguró que los pagos que ya utilizan este tipo de autenticación registran una reducción cercana al 50% en los intentos de fraude frente a los métodos tradicionales.
En una región donde el crecimiento del comercio electrónico ha ido acompañado de un aumento en los ciberdelitos financieros, la seguridad se ha convertido en un factor clave para la adopción.
Tokenización: cuando el número de tarjeta deja de existir
Otro de los pilares del plan es la tokenización, un proceso que reemplaza los 16 dígitos de la tarjeta por un identificador digital único, evitando que los datos reales del usuario se compartan con los comercios.
“El número de tarjeta deja de circular”, explicó Seltzer. “Aunque un comercio sufra una filtración, la información financiera del usuario permanece protegida”.
Actualmente, alrededor de la mitad de las transacciones de comercio electrónico en América Latina ya utilizan tokens, pero la meta de Visa es avanzar hacia una adopción total.
“Nuestro objetivo es que ningún usuario tenga que volver a ingresar manualmente los datos de su tarjeta”, añadió la ejecutiva.
La base para el comercio impulsado por Inteligencia Artificial
Más allá de la experiencia de compra actual, Visa ve esta infraestructura como el cimiento de la siguiente etapa del comercio digital.
“Estamos sentando las bases para el comercio agéntico”, sostuvo Seltzer. “En el futuro, los asistentes de Inteligencia Artificial podrán comprar por nosotros, pero eso solo es posible si la seguridad es absoluta”.
Con credenciales de pago alojadas en la nube, los usuarios podrán autorizar transacciones desde distintos dispositivos (como relojes inteligentes, automóviles o computadoras) sin comprometer la seguridad. “La confianza es el habilitador principal de todo lo que viene”, concluyó.
Con esta estrategia, América Latina avanza hacia un modelo en el que pagar deja de ser un obstáculo y se integra de forma casi invisible a la experiencia digital, marcando el inicio del fin de las tarjetas físicas y las contraseñas tradicionales.





