

En México tener acceso a un empleo formal es un privilegio, pero ni siquiera ese privilegio garantiza tener acceso a un salario digno.
Menos de la mitad de la población con empleo cuenta con prestaciones mínimas de ley, seguridad social y acceso obligatorio al Salario Mínimo, pero del total de los mexicanos con trabajo formal, apenas 48% alcanza el salario digno de acuerdo con datos de la ONG Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó 22.8 millones de personas con empleo formal, de las cuáles 11.9 millones (52%) carecen de salario digno.
La asociación civil señaló que el salario digno se estableció este año en MXN $14,400 mensuales.
El organismo señaló que 11.9 millones de personas no alcanzan el umbral de los MXN $14,000 pesos lo que incluye población que no alcanza el salario de supervivencia, que cubre el costo de dos canastas básicas, pero es menor al monto de referencia del salario digno y los salarios de pobreza que no alcanzan las dos canastas básicas.
Mujeres y jóvenes, los sectores más afectados
Los datos de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza señalan que de 22.8 millones de personas con empleo formal, 9.2 millones son mujeres, donde 5 millones (55%) carecen de un salario digno.
Otro sector con altos niveles de vulnerabilidad en el empleo formal son los jóvenes de 15 a 29 años de edad con trabajo formal. Este sector representa 6.3 millones de empleos con seguridad social, pero 59% carecen de un salario digno.
Ruta al salario digno
Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, comentó que la ruta para incrementar la presencia del salario digno entre la población con empleo formal es necesario seguir cuatro puntos.
El primero de ellos es realizar un aumento diferenciado a los salarios mínimos. En este sentido, la meta trazada por el gobierno, es que el salario mínimo alcance para 2.5 canastas básicas en 2030.
Esto contribuirá a la “erradicación definitiva” de los salarios de pobreza. Gómez Hermosillo señaló que para lograr esta meta es indispensable mantener los incrementos diferenciados entre el salario mínimo general y el de la frontera.
Por otra parte, es necesario que los salarios bajos se mantengan libres de impuestos para incentivar el avance de la adopción voluntaria del salario digno por parte de más empresas. La recomendación sería exentar salarios hasta MXN $14,400 pesos; es decir, el monto del salario digno, para que el pago de las empresas llegue completo y sin retenciones a los trabajadores.
Además, el especialista propone realizar un régimen unificado de tributación de Impuesto Sobre la Renta (ISR) e IMSS con subsidios decrecientes para micronegocios, lo que abonará a reducir la informalidad y mejorar los salarios, se requiere crear un régimen subsidiado de afiliación al IMSS para personas que sobreviven trabajando por cuenta propia o en micronegocios familiares, pues representan el 80% de los trabajos informales y que sea un pago único y vinculado de ISR e IMSS.
Finalmente, las empresas deben optar por adoptar de forma voluntaria el ingreso digno como regla básica. En este sentido, el especialista señaló que las empresas grandes y medianas están cerca de alcanzar un salario digno para el conjunto de su personal.
“Es urgente revisar las retenciones de impuestos para los bajos salarios y exentarlos. No es justo que alguien que gana menos de 15 mil pesos pague casi 10%, 1,400 pesos de ISR, mientras que si están en el régimen simplificado de confianza (Resico) pagan el 2% si ganan 200 mil pesos” añadió Gómez Hermosillo.
“Y también urge unificar el pago de ISR e IMSS para micro empresas y personas que se autoemplean, pues ahora se puede tener RFC y pagar impuestos en el RESICO y mantenerse sin seguro social. Eso es un incentivo a la informalidad”, añadió.


