

El T‑MEC seguirá siendo la columna vertebral del comercio en Norteamérica, pero ya no alcanza con ajustes marginales: la revisión de 2026 perfila cambios de fondo en reglas de inversión, solución de controversias y certidumbre regulatoria para México, Estados Unidos y Canadá, advierte Malcolm S. McNeil, socio de Leech Tishman y especialista en disputas transfronterizas.
Según el abogado, ni el viejo TLCAN ni el T‑MEC actual ofrecen el andamiaje que exige la nueva geopolítica económica, por lo que las empresas deberán preparar sus proyectos bajo un esquema renovado de integración regional y evitar decisiones precipitadas frente a anuncios de aranceles o medidas políticas de corto plazo.
“El problema es que la estructura antigua ya no funciona con el nuevo régimen y eventualmente va a tener que ser negociada”, señaló McNeil.
Desde su perspectiva, no se regresará al antiguo NAFTA ni se mantendrá intacto el esquema actual, sino que el tratado avanzará hacia una nueva versión acorde con las prioridades actuales.
En ese contexto, el abogado recomendó a las empresas no reaccionar de manera inmediata a anuncios relacionados con aranceles o decisiones políticas.
“No hay que conectarse demasiado con el análisis viejo, sino mirar cuál es el nuevo análisis y qué están haciendo los nuevos negociadores”, afirmó.
McNeil explica que, ante declaraciones como incrementos arancelarios o amenazas comerciales, lo relevante no fue el anuncio en sí, sino el mensaje detrás de él.
“No deberíamos enfocarnos en el resultado específico de ese anuncio, sino en cuál es el intento detrás de ese mensaje”, sostuvo.
Añadió que las decisiones de negocio más sólidas se tomaron a partir del impacto anticipado y no de cada señal coyuntural.
En el caso de México, advirtió que la certidumbre jurídica se mantiene como un elemento central para la inversión extranjera.
“La incertidumbre sobre cómo va a operar el cuerpo judicial es una preocupación directa para los inversionistas”, señaló, al destacar que factores como el entorno laboral, las tasas y el marco regulatorio influyeron en el análisis de riesgo.
Desde la óptica de los inversionistas extranjeros, subrayó que preservar el Estado de derecho resultó clave.
“Lo más importante es no generar situaciones donde se cuestione el Estado de derecho, porque eso es lo que principalmente afecta las inversiones que vienen del extranjero”, afirmó.
Leech Tishman busca acompañar inversiones mexicanas
En este entorno de ajustes al T-MEC y cambios en el clima de inversión, el despacho Leech Tishman refuerza su estrategia regional con la incorporación de Malcolm S. McNeil como socio, con el objetivo de ampliar su práctica en litigio internacional, mediación y resolución de disputas transfronterizas, particularmente con América Latina y Asia.
Leech Tishman es un despacho de abogados de servicio completo que asesora a personas, empresas e instituciones en Estados Unidos y a nivel internacional
La firma también consolida su apuesta por el mercado mexicano con el nombramiento de Esteban J. Elías como socio y líder de la Práctica de Latinoamérica.
Con base en Miami/Fort Lauderdale, uno de los principales hubs de negocios entre América Latina, México y Estados Unidos, Elías encabeza la estrategia de acompañamiento a empresas, inversionistas y family offices mexicanos interesados en ingresar o expandir operaciones en el mercado estadounidense.
El despacho destaca que su presencia en Miami, combinada con una plataforma legal con oficinas en diez ciudades de Estados Unidos, permite ofrecer un alcance integral de servicios en un mercado que se vuelve prioritario para la firma.
México, en su visión, se consolida como uno de los principales países de origen de inversión latinoamericana en Estados Unidos, impulsado por el nearshoring, la integración productiva bajo el T-MEC y el crecimiento de sectores como tecnología, fintech, manufactura avanzada, energía, alimentos y consumo.
De acuerdo con la información presentada, hasta inicios de 2025 las empresas mexicanas realizan aproximadamente u$s 12.7 mil millones en inversiones en adquisiciones y construcción de plantas en mercados extranjeros, una proporción relevante de ellas dirigida a Estados Unidos.
El liderazgo de estas expansiones en la firma queda a cargo de Esteban Elías, abogado de origen chileno con más de 20 años de experiencia en transacciones complejas y asuntos corporativos internacionales, quien asesora a empresas latinoamericanas, fondos de inversión, inversionistas estratégicos y family offices en operaciones de fusiones y adquisiciones, capital de riesgo, financiamientos de crecimiento y estrategias de entrada al mercado estadounidense.





