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El oro retrocede pese a la escalada en Medio Oriente, en una señal de que el mercado está priorizando el avance del dólar, el repunte del petróleo y los riesgos inflacionarios por encima de la demanda inmediata de refugio.
Desde que se registró el primer ataque en Irán por parte de Estados Unidos e Israel, el oro al contado acumula una caída de 16.24%, al pasar de 5,277.90 por onza a u$s 4,420.25, de acuerdo con datos de Bloomberg.
El movimiento contrasta con la narrativa tradicional que ubica al metal precioso como cobertura natural frente a episodios de guerra, crisis económicas o alta volatilidad. Tras el primer ataque, el oro reaccionó al alza y escaló hasta u$s 5,400 por onza, antes de estabilizarse en un rango de entre 5,000 y 5,300.
El patrón no es inusual. Al inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania, el metal avanzó 15%, aunque posteriormente corrigió cerca de 18% conforme la Reserva Federal elevó las tasas de interés.
En el episodio actual, el oro también enfrenta presión por la disrupción logística asociada al conflicto en Medio Oriente y por la preocupación en torno al estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de crudo.
Oro como refugio sin efecto inmediato
El repunte del petróleo ha reactivado temores inflacionarios, complicando la trayectoria esperada para los bancos centrales en un momento en que la inflación aún se mantiene por encima de sus objetivos en varias economías.
A nivel cambiario, la presión bajista sobre el oro coincide con un fortalecimiento de 1.69% en el índice dólar ponderado, según datos de Bloomberg. De acuerdo con analistas, un dólar más fuerte suele restar atractivo al metal al encarecerlo para compradores fuera de EE.UU.
Aun así, la relación no es lineal. El Buró del Oro de EE.UU. refirió en un análisis que, si bien los precios del oro han mostrado un decremento, responden a las nuevas “fuerzas macroeconómicas” con las que ya opera. Además, destaca que el valor del oro, como activo de refugio, no es inmediato, por lo que se espera que el precio del activo vuelva a incrementar.
En ese contexto, UBS estima que el precio del oro podría ubicarse en un rango de entre u$s5,900 y 6,200 por onza en 2026, lo que implicaría nuevos máximos históricos y un potencial avance de 40.3% frente al precio intradía de 4,423 observado el 23 de marzo (Ciudad de México 12:04 horas).
“Creemos que el aumento de la deuda de Estados Unidos y la menor confianza en los bonos del Tesoro, combinados con las tensiones geopolíticas y las tendencias de desdolarización, probablemente impulsen los precios del oro hacia un rango de u$s 5,900 a 6,200 por onza en 2026”, señaló UBS en un documento.



