

En esta noticia
México mantiene su atractivo como destino de inversión para startups de Emiratos Árabes, incluso en un contexto de incertidumbre comercial por la revisión del T-MEC, debido a que el modelo de negocios de las fintech y empresas de software no se ve afectado por aranceles ni por restricciones al comercio físico, afirmó Omar El Gohary, secretario general de la Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio (CAMIC).
En entrevista con El Cronista, El Gohary explicó que, aunque la coyuntura comercial genera cautela en algunos sectores productivos, el interés de startups tecnológicas árabes por México se mantiene, ya que el software permite una mayor movilidad, menores riesgos de inversión y una adaptación más rápida a distintos marcos regulatorios.
“No puedes ponerle aranceles al software. Eso hace que las empresas de tecnología sean mucho más resistentes a lo que está pasando a nivel comercial”, señaló.
El secretario general de la CAMIC detalló que, si bien las principales fintech de Emiratos Árabes como Tabby, Sarwa o Ziina, aún no operan en México, sí ven al país como un mercado estratégico para su expansión internacional, especialmente frente a mercados más grandes y complejos como Estados Unidos.
Explicó que uno de los principales factores es el tamaño del mercado mexicano, con una base de consumidores amplia y una rápida adopción de soluciones digitales, lo que permite a las startups probar modelos de negocio fuera de su país de origen sin asumir los costos y riesgos de entrar directamente al mercado estadounidense.
México como mercado intermedio para la expansión global
El Gohary explicó que muchas startups de Emiratos Árabes enfrentan una limitante estructural en sus mercados de origen, al tratarse de economías con poblaciones relativamente pequeñas, lo que acelera la necesidad de buscar nuevos destinos para crecer.
“Llegan a dominar su mercado interno muy rápido y necesitan expandirse. México representa un mercado adicional grande, con regulación existente y sin una complejidad excesiva para entrar”, afirmó.
En ese sentido, México se mantiene como un mercado intermedio que permite a las startups aprender a operar fuera de su zona de confort antes de competir en economías más grandes.
El Gohary relató que, incluso para empresas europeas o estadounidenses, México se utiliza como un primer punto de prueba para implementar nuevas tecnologías antes de llevarlas a Estados Unidos.
Añadió que, a diferencia de sectores como el automotriz o la manufactura, donde la incertidumbre comercial tiene un impacto directo, las startups de software reducen su exposición al riesgo al no depender de inventarios, cadenas físicas o bienes sujetos a aranceles.
“La belleza del software es que con una buena idea, una laptop y talento, puedes crear valor sin los riesgos que implica un producto físico”, dijo.
El entorno tecnológico también juega a favor. El Gohary destacó la presencia en México de grandes proveedores globales de tecnología, como Google, Amazon y Microsoft, lo que facilita que las startups establezcan alianzas replicables en otros mercados una vez consolidada su operación local.
Ecosistema fintech competitivo, pero no saturado
Respecto al nivel de competencia, El Gohary consideró que el ecosistema fintech mexicano es competitivo y funcional, impulsado por la Ley Fintech y la regulación del Banco de México, aunque menos saturado que el de Estados Unidos, donde el capital de riesgo es más abundante.
“México es competitivo, pero no está saturado, lo que deja espacio para nuevas propuestas”, afirmó.
Añadió que los sectores con mayor coincidencia entre las startups de Emiratos Árabes y las necesidades del mercado mexicano se concentran en sistemas de pago, financiamiento, crowdfunding y modelos de buy now, pay later, (compra ahora, paga después) mientras que el desarrollo de soluciones vinculadas a criptoactivos presenta una menor adopción en México frente a otros países.
Para establecerse en el país, explicó, las startups árabes requieren socios locales, ya sea mediante alianzas estratégicas con empresas de tecnología mexicanas o con equipos locales capaces de adaptar plataformas a la regulación financiera vigente.
En ese proceso, la Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio apoya a las empresas para facilitar contactos, reducir barreras culturales y acelerar la entrada al mercado mexicano, apoyándose en su relación con autoridades federales, estatales y embajadas árabes en México.
Finalmente, El Gohary subrayó que México mantiene su posición como el país más atractivo de América Latina para este tipo de inversiones por su tamaño, su integración con empresas internacionales y su cercanía operativa con Estados Unidos.
“Lo que se construye en México es mucho más fácil de replicar después en otros mercados grandes y complejos”, concluyó.




