

Abril fue un mes de recuperación para la economía mexicana, pues el Índice Global de Actividad Económica (IGAE), que funciona como un estimado del crecimiento económico de México, registró un crecimiento mensual de 1.2% mensual, por encima del estimado del consenso del mercado de 0.9%. A nivel anual, el IGAE mostró un alza de 2.2%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El crecimiento fue impulsado principalmente por un crecimiento mensual de 7.7% en el sector de la construcción, y en menor medida, a una recuperación de 1.2% en la producción manufacturera, incluso en el sector automotriz.
“Los proyectos de infraestructura previos al Mundial y el auge de las exportaciones manufactureras impulsaron la producción industrial durante el segundo trimestre, aunque prevemos una desaceleración de la actividad en el segundo semestre”, consideró Joan Domene, economista en Jefe para América Latina de Oxford Economics.
La especialista abundó que el sector servicios presentó un alza de 0.7% mensual. Además, dijo que aunque el crecimiento fue generalizado, fue liderado por un sólido aumento de la actividad comercial, así como de los servicios profesionales.
“El sector servicios continúa superando el desempeño general de la economía, respaldado por la resiliencia del mercado laboral y el continuo crecimiento del crédito. Los efectos de base favorables y el apoyo temporal derivado de la actividad relacionada con el Mundial plantean riesgos al alza para nuestra estimación de crecimiento del PIB del segundo trimestre del 0.9% trimestral y podrían elevar el crecimiento a casi 1.5%”, dijo la especialista.
El fantasma de la desaceleración
Pese al buen resultado de la economía durante abril, Joan Domene advierte que para la segunda mitad de este año el crecimiento se desacelerará, debido a dos factores principales.
El primero de ellos es la incertidumbre en torno a las negociaciones del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), un proceso que inicia de manera formal hasta el 1 de julio, en el que se espera que las tres naciones definan el futuro del acuerdo, que incluye dos resultados altamente probables.
De acuerdo con Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, el 1 de julio los representantes de los tres países se reunirán de manera virtual, para decidir si el acuerdo se renovará por los próximos 16 años, o bien, se revisará de manera periódica.
El segundo factor que puede reducir la velocidad de la economía mexicana son las políticas internas contraproducentes.
En este sentido, Oxford Economics mantuvo su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 0.9% anual para 2026, una estimación por debajo del consenso del mercado, reflejado en las encuestas de Citi y del Banco de México, así como la estimación del propio banco central. Las tres estimaciones coinciden en un aumento de 1.1%.




