

BlackRock ya no quiere ser reconocida como la máxima gestora de fondos en el mundo, ahora quiere ser parte de la infraestructura financiera que logre conectar a los mercados tradicionales con el ecosistema blockchain, pero también quiere capturar la mayor porción de ahorro para el retiro de EE.UU. de la mano de Donald Trump.
Durante su conferencia con analistas por los resultados del segundo trimestre, directivos de BlackRock explicaron que trabajan para tokenizar productos de inversión de largo plazo, incluidos los ETF de iShares, con el objetivo de que los inversionistas puedan adquirirlos directamente desde sus billeteras digitales, sin abandonar el ecosistema de criptomonedas y stablecoins.
Esta iniciativa forma parte de su estrategia de crecimiento hacia 2030, misma que busca ampliar su alcance hacia un universo de usuarios que actualmente opera en activos digitales.
“A largo plazo, queremos que los productos de BlackRock sean accesibles de forma nativa donde muchos inversionistas ya poseen activos digitales”, dijo Martin Small, director financiero de la firma. “Estamos explorando formas de tokenizar productos de inversión a largo plazo, como los ETF de iShares”.
Como parte de ese plan, BlackRock ya presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) dos solicitudes para lanzar fondos del mercado monetario tokenizados. Uno consistirá en una clase de acciones tokenizada de un fondo existente sobre la red Ethereum, mientras que el otro será un vehículo diseñado específicamente para operar en blockchain y aceptar suscripciones y rescates mediante stablecoins.
La mayor administradora de activos del mundo reconoce que el potencial del mercado va más allá de las criptomonedas.
El director financiero explicó que existen alrededor de 5,000 millones de billeteras digitales en el mundo y que estas representan un nuevo canal de distribución para productos financieros tradicionales.
“Los activos tokenizados representan la punta de lanza hacia un canal de distribución completamente nuevo. Acceder a una nueva clase de inversionistas es una oportunidad de crecimiento orgánico para BlackRock”, expuso.
La empresa también busca consolidarse como administrador de reservas para emisores de stablecoins. Actualmente gestiona alrededor de u$s60,000 millones en reservas para Circle, equivalente a cerca de una cuarta parte del mercado global de estos activos digitales.
BlackRock apuesta con Trump
El plan de BlackRock no solo está en los activos digitales, ya que logró identificar que el mercado de jubilaciones es uno de sus principales motores de crecimiento.
Larry Fink, presidente y director ejecutivo de la firma, mencionó que la administradora respaldará el reciente lanzamiento de las Trump Accounts, el programa impulsado por la administración del presidente Donald Trump para fomentar el ahorro e inversión de largo plazo.
Como parte de esa estrategia, prevé que dos ETF de iShares estén disponibles como opciones de inversión para esas cuentas antes de finalizar el año.
“Cada inversionista que conectamos con los mercados de capitales amplía el volumen de capital que BlackRock administra, ya sea mediante planes de jubilación, ETF, Cuentas Trump o mercados privados”, afirmó Fink.
La compañía también habló del crecimiento de LifePath Paycheck, su estrategia de fondos para retiro con ingresos garantizados, que ya administra u$s30,000 millonesy que, según Fink, representa el modelo hacia el que evolucionarán las carteras de jubilación, combinando mercados públicos, activos privados e ingresos garantizados.
Al cierre del segundo trimestre, BlackRock reportó u$s192,000 millones en flujos netos, elevando a u$s868,000 millones las entradas de los últimos 12 meses. Los activos bajo administración alcanzaron un récord de u$s15.3 billones, mientras que los ingresos crecieron 31% anual y el margen operativo llegó a 45.9%, el nivel más alto en casi cinco años.



