

La industria mexicana de fondos con mandato de sostenibilidad mostró señales de debilidad en abril, con activos bajo administración equivalentes a apenas 0.31% del mercado total de fondos mutuos; sin embargo, Banorte destacó como el principal receptor de flujos positivos del segmento, de acuerdo con un reporte de Morningstar.
Los 15 fondos Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés), identificados por Morningstar Sustainalytics, administraron conjuntamente MXN$15,400 millones al cierre de abril, una caída anual de 12.17%, de acuerdo con datos recopilados por la firma. En el mismo periodo, los vehículos registraron salidas netas acumuladas por MXN$3,700 millones.
En medio de ese retroceso, el fondo NTEESG de Grupo Financiero Banorte acumuló entradas por MXN$195 millones en lo que va del año, las mayores del mercado, además mostró el incremento más pronunciado en activos, con una plusvalía de MXN$523 millones, equivalente a un crecimiento de 33%.
Un fondo mutuo es un vehículo de inversión que gestiona el dinero de los inversionistas en acciones, bonos y otros activos, de acuerdo con Vanguard.
Los beneficios de invertir en este tipo de instrumentos es que los inversionistas obtienen una participación en los activos subyacentes del fondo y esto permite también obtener beneficios via ingresos -cuando uno de los activos en los que se invierte recibe intereses o dividendos-; y también por las ganancias de capital.
BlackRock y Banorte con mayor concentración
El reporte de la firma de investigación financiera también mostró que el mercado continúa altamente concentrado. El 72% de los activos sostenibles en México está distribuido entre sólo tres fondos: dos administrados por BlackRock y uno de Banorte.
Todos los fondos sostenibles mexicanos están clasificados como estrategias accionarias y únicamente dos mantienen un enfoque especializado en el mercado local.
El reporte de Morningstar también mostró rezagos de desempeño frente a instrumentos cotizados comparables. En promedio, los fondos ESG mexicanos mostraron rendimientos inferiores frente a ETFs locales equivalentes, aunque el fondo SAM-ESG de SAM Asset Management destacó con un retorno neto anual de 22.86%.
Las carteras mantienen una fuerte exposición internacional. Cerca del 50.3% de los activos se invirtieron en empresas domiciliadas en Estados Unidos, con tecnología, servicios financieros, consumo defensivo, consumo cíclico e industriales representando 68% de la asignación total.
La emisora internacional con mayor peso en portafolios fue NVIDIA, con una exposición agregada de 3.12%, mientras que en el mercado local destacó Grupo Financiero Banorte con 2.04%.
En términos de sostenibilidad, Morningstar Sustainalytics señaló que, en promedio, los fondos mexicanos mantienen un bajo riesgo ESG bajo su metodología propietaria. Además, ocho fondos cuentan con la designación “Low Carbon”, otorgada a carteras enfocadas en compañías con menores emisiones relativas de carbono.
Poca conciencia ambiental
Sin embargo, persisten áreas de controversia. El documento de Morningstar detalló que 11.5% de los activos mantiene exposición a empresas vinculadas con pruebas en animales dentro de procesos de investigación y desarrollo.
Respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, las mayores concentraciones se ubicaron en energía limpia, salud y bienestar, producción responsable, ciudades sostenibles, acción climática e innovación e infraestructura, mientras que igualdad de género no registró participación dentro de las carteras analizadas.



