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Mandar dinero a un familiar por transferencia puede parecer algo completamente inocente, pero el Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene los ojos bien abiertos sobre cualquier movimiento que no cuadre con los ingresos declarados.

Lo que muchos mexicanos desconocen es que incluso los préstamos entre hermanos, primos o amigos pueden encender las alertas fiscales y derivar en una auditoría o, en el peor de los casos, en una multa.

Las transferencias de dinero entre hermanos o amigos pueden ser consideradas donativos o ingresos si superan ciertos límites establecidos por la ley fiscal. Fuente: Shutterstock.
Las transferencias de dinero entre hermanos o amigos pueden ser consideradas donativos o ingresos si superan ciertos límites establecidos por la ley fiscal. Fuente: Shutterstock.

El SAT sabe cuándo le prestas dinero a tu hermano, y podría cobrarte impuestos por ello

A diferencia de las transferencias entre padres e hijos —que están exentas del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) cuando se trata de donaciones entre familiares en línea directa—, el dinero que se transfiere entre hermanos no tiene la misma exención total ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

En estos casos, el depósito puede considerarse un donativo, pero solo está libre de impuestos hasta cierto límite anual equivalente a tres veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Si la cantidad supera ese monto, la parte excedente podría ser considerada un ingreso y, por lo tanto, estar sujeta al pago de ISR.

Por esta razón, cuando se realizan transferencias de dinero entre hermanos, es recomendable poder comprobar el origen de los recursos y, de ser necesario, dejar constancia de que se trata de una donación, para evitar que la autoridad fiscal lo interprete como un ingreso no declarado.

La “triangulación familiar” que se viralizó en redes puede salirte muy cara

En TikTok circula un supuesto “truco” para evadir impuestos: enviarle el dinero a uno de los padres para que ellos lo reenvíen al familiar que realmente lo necesita, aprovechando que las donaciones entre padres e hijos sí están exentas de ISR según el Artículo 93 de la ley correspondiente.

El problema es que el SAT clasifica esta práctica como simulación fiscal, es decir, crear una apariencia legal para ocultar una operación real y eludir una obligación tributaria. La ley es clara: la exención no aplica cuando un ascendiente dona un bien a otro descendiente con la intención de hacer llegar ese recurso a un tercero.

El supuesto “truco” de enviar dinero a través de los padres para evitar impuestos puede ser considerado simulación fiscal por el SAT. Fuente: Shutterstock.
El supuesto “truco” de enviar dinero a través de los padres para evitar impuestos puede ser considerado simulación fiscal por el SAT. Fuente: Shutterstock.

Cómo hacer transferencias a familiares sin meterte en problemas con el fisco

La clave está en documentar correctamente cada movimiento. Si se trata de un préstamo real, lo ideal es respaldarlo con un contrato firmado ante notario o al menos con evidencia escrita del acuerdo, incluyendo condiciones y plazos de pago.

Si es una donación, hay que tener presente a quién le aplica la exención y en qué condiciones. Ante cualquier duda, lo más recomendable es consultar a un contador o asesor fiscal antes de hacer el depósito, porque una transferencia mal justificada puede convertirse en un problema mucho más costoso que el monto original enviado.