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Los modelos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) asignan una probabilidad del 96% de que el llamado el super “El Niño” esté activo hacia finales de 2026, y científicos de la UNAM advierten que su intensidad podría rivalizar con los episodios más devastadores desde que existen registros.

Lo que hace a este evento especialmente peligroso no es solo su fuerza, sino que llegará en un planeta que ya acumula 1.46°C por encima de los niveles preindustriales, lo que vuelve impredecibles los patrones climáticos que México creía conocer.

El Súper Niño que podría romper todos los récords ya está llegando a México

El Pacífico Ecuatorial sigue calentándose y los científicos ya advierten sobre la posible llegada de un nuevo fenómeno de El Niño entre junio y julio de 2026. Los modelos climáticos muestran un aumento constante de la temperatura del océano y anticipan un escenario con lluvias extremas, sequías, ciclones más intensos y olas de calor en distintas regiones.

Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, fue contundente en declaraciones para la Gaceta UNAM: “Lo altísimamente probable es tener un fenómeno de El Niño con intensidad de moderada a alta. Pero lo cierto es que probablemente pudiera ser un evento histórico”.

Si los modelos actuales se mantienen, el punto más fuerte del fenómeno llegaría entre septiembre y octubre de 2026, aunque sus efectos podrían extenderse hasta bien entrado el primer trimestre de 2027.

Los registros históricos identifican cuatro episodios especialmente intensos de El Niño: 1982-1983, 1997-1998, 2015-2016 y el devastador evento de 1877-1878, asociado a hambrunas masivas en Asia y África.

Las estimaciones actuales apuntan a que el fenómeno de 2026 podría colocarse entre los más fuertes de esa lista, y hay un factor que lo hace aún más preocupante: no llegará a un planeta normal.

El calentamiento global ya sumó 1.46°C respecto a los niveles preindustriales, y El Niño podría añadir hasta 0.3°C extra a una temperatura que ya se encuentra en máximos históricos.

Estrada Porrúa advierte que existe una alta probabilidad de que 2027 se convierta en el año más caliente jamás registrado, acercando al planeta a los 1.8°C por encima de su valor preindustrial, muy por encima de la meta de 1.5°C fijada en el Acuerdo de París.

El Pacífico ya muestra señales de calentamiento acelerado y científicos advierten que el Súper Niño de 2026 podría convertirse en uno de los eventos climáticos más extremos jamás registrados. Fuente: ChatGPT
El Pacífico ya muestra señales de calentamiento acelerado y científicos advierten que el Súper Niño de 2026 podría convertirse en uno de los eventos climáticos más extremos jamás registrados. Fuente: ChatGPT

Las regiones del país que enfrentan mayor riesgo y por qué las predicciones ya no son confiables

Una investigación publicada en 2025 por Estrada Porrúa junto con especialistas del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas de Morelia concluyó que el cambio climático modificó las “teleconexiones” del fenómeno, es decir, las rutas mediante las que este transmite sus efectos alrededor del planeta. Los patrones cambiaron, las probabilidades cambiaron y en algunos casos también cambió la intensidad de los impactos.

Pensábamos, por ejemplo, que en el norte del país habría sequía, pero existe evidencia de que estos patrones están cambiando”, explicó el investigador. Hoy algunos modelos contemplan mayor probabilidad de precipitaciones extremas en zonas del centro-norte donde históricamente se esperaba lo contrario.

Hay tres regiones donde los especialistas ven un riesgo elevado:

  • Costa del Pacífico. El mar frente a Baja California ya registra temperaturas superiores a lo normal para esta época del año. Dado que los huracanes se alimentan del calor oceánico, mientras más caliente esté el agua mayor energía tendrán las tormentas para fortalecerse de manera rápida e impredecible. Si estas condiciones persisten hacia junio, la temporada ciclónica del Pacífico podría volverse especialmente agresiva.
La UNAM advierte que el cambio climático alteró los patrones tradicionales de El Niño, elevando el riesgo de fenómenos impredecibles en regiones de México que históricamente no enfrentaban estos escenarios.
La UNAM advierte que el cambio climático alteró los patrones tradicionales de El Niño, elevando el riesgo de fenómenos impredecibles en regiones de México que históricamente no enfrentaban estos escenarios.ChatGPT
  • Norte y centro-norte del país. Aquí se concentra la mayor incertidumbre. La región enfrenta un escenario doble: todavía existe riesgo de sequía, pero al mismo tiempo aumenta la posibilidad de lluvias extremas que podrían superar la capacidad de drenaje e infraestructura de varias ciudades que no fueron diseñadas para ese escenario.
  • El sector agrícola nacional. Investigadores del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM calculan que cada sequía severa genera pérdidas cercanas a 27,000 millones de dólares en México. Un evento de escala histórica, combinado con la posibilidad de lluvias extremas fuera de temporada, elevaría ese impacto sobre un sector que ya enfrenta estrés hídrico constante.